Iberdrola ha realizado una significativa emisión de bonos verdes en dólares estadounidenses, alcanzando un total de 1.600 millones de dólares, equivalente a aproximadamente 1.433 millones de euros. Esta operación, dividida en dos tramos de 800 millones de dólares cada uno, ha logrado captar una demanda superior a los 5.000 millones de dólares, más de tres veces el monto emitido, lo que refleja un fuerte interés en esta iniciativa sostenible.
Bajo la presidencia de Ignacio Sánchez Galán, la compañía accede por primera vez al mercado de deuda estadounidense desde 2009, abriendo así nuevas oportunidades de financiación. La emisión incluye un tramo con vencimiento el 4 de noviembre de 2029, con un interés fijo del 5,40%, y otro que vence el 4 de noviembre de 2033, con un cupón del 5,85%. Estas tasas competitivas son indicativas de un momento favorable para la transacción, que se ha ubicado en niveles similares a los que podría haber obtenido en el Euromercado.
La colocación de los bonos ha sido dirigida a inversores institucionales tanto dentro como fuera de Estados Unidos, con la participación de 116 inversores, mayoritariamente de origen estadounidense, entre los cuales se encuentran varias de las instituciones financieras más prominentes del país. El carácter verde de estos bonos ha sido crucial para fomentar una alta demanda, resaltando el interés creciente en inversiones que priorizan la sostenibilidad.
Esta emisión representa una estrategia de diversificación de las fuentes de financiación de Iberdrola y es una medida que ayudará a mejorar progresivamente sus costos financieros en el mercado estadounidense y en el Euromercado. Los fondos obtenidos se destinarán a financiar o refinanciar activos relacionados con redes de electricidad, así como instalaciones de energía renovable en Estados Unidos, donde la compañía proyecta realizar inversiones anuales por alrededor de 5.000 millones de dólares en los próximos años.
