El mes de septiembre marcó un hito en el suministro de gas natural licuado (GNL) en España, ya que el país no recibió ninguna importación de gas procedente de Rusia. Esta situación, la primera desde el inicio de la guerra con Ucrania en 2022, se caracteriza por un descenso notable del flujo de gas ruso. En contraste, las compras de GNL provenientes de Estados Unidos experimentaron un aumento sustancial del 80% en el mismo mes.
Según datos relevantes del gestor del sistema gasista, Enagás, el gas estadounidense ahora representa el 48,2% del suministro total a España, superando significativamente a otros proveedores como Argelia, que aporta el 29,3%, y Nigeria, que contribuye con el 10,9%. Este cambio subraya la optimización de la red de suministros, donde España ha diversificado sus fuentes de gas, identificándose como uno de los países menos dependientes del gas ruso en la Unión Europea.
En lo que va del año, Argelia sigue siendo el principal proveedor de gas a través de gasoducto, con una cuota del 34,2%, mientras que Estados Unidos figura en segundo lugar con un 30,7%. Sin embargo, la tendencia demuestra que esta diversidad de proveedores es crucial para garantizar la seguridad del suministro energético español, incluyendo además países como Nigeria, Portugal, Francia, Angola, Congo, Noruega y Mauritania.
La transición energética y el contexto geopolítico
El contexto actual no solo está marcado por la eliminación de la dependencia energética del Kremlin, sino también por las metas establecidas por la Unión Europea. Desde la invasión rusa a Ucrania, Bruselas ha implementado un calendario que prevé la prohibición total de la importación de gas ruso para finales de 2026 y 2027, según el tipo de contratos existentes. Este marco temporal obligará a las compañías gasistas a redefinir sus compromisos con respecto al gas proveniente de Rusia, el cual en su mayoría llega a través de contratos a largo plazo.
Los datos de Enagás también reflejan una reducción en la carga de buques, que cayó un 38,8% en comparación con septiembre del año anterior, reportando un total de 701 cargas. Actualmente, los niveles de almacenamiento de gas en España están al 75% de su capacidad, reduciéndose respecto al 87% del año anterior. A pesar de la disminución en la carga y los almacenamientos, el consumo nacional de gas se elevó a 25.817 GWh, evidenciando un incremento del 4,9% interanual, impulsado en gran medida por el sector eléctrico.
La demanda de gas para la generación eléctrica creció notablemente, alcanzando los 11.250 GWh en septiembre, un 33% más que en el mismo mes del 2022. Por otro lado, la demanda convencional, correspondiente a la industria y el consumo doméstico, experimentó una caída del 9,7%, quedando en 14.568 GWh. En el acumulado de los nueve primeros meses de 2023, la demanda nacional muestra un crecimiento del 2,6% en comparación con el mismo periodo del año anterior, destacando un crecimiento del 19% en la demanda destinada a la producción eléctrica.
Por último, la producción de biometano sigue en ascenso, alcanzando un volumen de 45,5 GWh en septiembre, lo que significa un aumento del 13,8% frente al año anterior. Este desarrollo resalta el avance hacia fuentes de energía más sostenibles, complementando los esfuerzos de diversificación en el suministro de gas natural en España.
