En la región de Irkutsk, Siberia, la muerte de una trabajadora de laboratorio ha llevado a las autoridades de salud a poner bajo observación médica a casi 200 personas. La mujer, identificada como Daria Sh., fue empleada del instituto antiplagas de la región y falleció tras presentar síntomas severos de neumonía.
Las informaciones sugieren que la joven, de aproximadamente 27 o 28 años, tuvo un incidente en el laboratorio donde aparentemente rompió un tubo de ensayo que contenía bacterias vivas. Fue hospitalizada el martes en Shelekhov, un pueblo cercano a Irkutsk, y, a pesar de ser conectada a un ventilador, murió el jueves. El gobernador de la región, Igor Kobzev, ha instado a la población a mantenerse tranquila mientras se implementan diversas medidas de contención.
Alexei Tsydenov, el líder de la vecina república de Buryatia, confirmó que la fallecida no había estado en su territorio y que su infección no está relacionada con la región. Añadió que, hasta el momento, no se han reportado brotes de peste en Buryatia, incluida la zona colindante con Mongolia.
Las autoridades de salud han actuado rápidamente, estableciendo un perímetro de cuarentena alrededor del hospital de Shelekhov donde fue ingresada la paciente. Hasta el momento, 197 personas que pudieron haber estado en contacto con ella han sido puestas en aislamiento médico, con más de 100 de ellas internadas en hospitales. Los resultados de pruebas realizadas a los contactos han sido negativos.
Las agencias de salud han cancelado eventos públicos en Irkutsk como medida preventiva, y la legislación local ha iniciado una investigación sobre posibles violaciones de seguridad sanitaria que pudieran haber llevado a este desenlace fatal.
Los medios han caracterizado la infección como una peste neumónica, una forma que ataca los pulmones y puede propagarse a través de gotas respiratorias entre humanos. Sin embargo, la comunicación oficial no ha aclarado específicamente la forma de peste involucrada en este caso.
A medida que la situación se desarrolla, las autoridades continúan monitoreando la salud de los individuos en aislamiento, y han afirmado que no presentan signos de enfermedad hasta el momento. La respuesta rápida y coordinada de los organismos de salud es crucial en la contención de un posible brote, mientras se espera más información sobre la situación epidemiológica en la región.
