En un contexto de transformación económica a nivel global, las relaciones laborales enfrentan un momento crítico. Un reciente estudio de la reconocida empresa de relaciones públicas Edelman ha revelado que la confianza de los trabajadores en sus colegas ha caído a su nivel más bajo desde el inicio del seguimiento, pasando del 82% en agosto de 2024 al 73% en agosto de 2026. Asimismo, la confianza en directores y ejecutivos también ha disminuido: los directores han visto caer su nivel de confianza del 79% al 72%, mientras que la confianza en los CEOs ha bajado del 70% al 66%.
El análisis, que incluyó a casi 34,000 personas en 28 países, indica que esta caída en la confianza puede estar relacionada con el aumento de las transformaciones organizacionales. Más del 75% de los encuestados afirmó haber experimentado por lo menos una “transformación” en el último año, implicando desde la implementación de inteligencia artificial hasta cambios estratégicos, donde aproximadamente un tercio mencionó haber tenido experiencias negativas.
Richard Edelman, director ejecutivo de la firma, advierte que estos cambios podrían poner en riesgo la percepción positiva que se tiene de las empresas. “Los negocios han disfrutado de un periodo de confianza, pero la transformación es un punto de inflexión”, expone. “Si esta transformación se maneja mal, la percepción regresará a ideas obsoletas relacionadas con la priorización de las ganancias sobre las personas, y ver a los empleados meramente como números en un balance”.
Otro factor que podría estar erosionando la confianza es el temor a la pérdida de empleo. Tres cuartas partes de los trabajadores expresaron su preocupación por el riesgo de desempleo debido a la automatización, las tarifas, la tercerización y la falta de capacitación adecuada. Este clima de incertidumbre contribuye a la desconfianza general en el ámbito laboral.
En paralelo, se ha observado un descenso en la disposición de los trabajadores para discutir temas sociales con colegas que tengan opiniones divergentes. Respecto a asuntos como la discriminación y el cambio climático, el porcentaje de empleados que se sienten cómodos hablando sobre estas cuestiones ha disminuido significativamente.
Las generaciones más jóvenes, especialmente la generación Z, están mostrando niveles preocupantes de desconfianza. Solo el 13% de los miembros de esta generación considera que la mayoría de las personas son dignas de confianza, y el 47% ha abandonado un empleo debido a la falta de confianza en el liderazgo. Además, son 16 veces más propensos a no confiar en sus compañeros en comparación con la generación X.
Sin embargo, para Edelman, recuperar la confianza en el ámbito laboral depende de una correcta gestión en este periodo de transformación. “Manejar el cambio es el desafío central de liderazgo empresarial actual”, indica. “Puede dividir su organización o, por el contrario, acelerar su crecimiento”. Este enfoque proactivo es esencial para revertir la tendencia actual y fomentar un ambiente de trabajo más saludable y colaborativo.
