El Ayuntamiento de Madrid ha anunciado una significativa reducción del Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI), llevándolo al mínimo legal permitido para el año 2027. Esta medida, presentada por el alcalde José Luis Martínez-Almeida, busca consolidar un ahorro estimado de 245 millones de euros para los madrileños desde que comenzaron las rebajas en este tributo en 2019. A lo largo de su mandato, Almeida ha impulsado seis reducciones anuales en el IBI, siendo esta última una de las promesas más relevantes desde el inicio de su gestión.
El IBI afecta a diversos tipos de propiedades, como viviendas, locales comerciales y garajes, calculándose a través de un coeficiente que no puede ser inferior al 0.4% ni superior al 1.3% del valor catastral. Actualmente, el impuesto está fijado en un 0.414%, con la rebaja anunciada que lo llevará a un 0.4%. Esta disminución implica que, para los propietarios con inmuebles de mayor valor catastral, el ahorro será más notable que para aquellos con propiedades de menor valor.
En comparación, Madrid se sumará a la lista de otras ciudades españolas, como Zaragoza y Santander, que ya aplican este mínimo legal en el IBI. Mientras que en ciudades como Barcelona y Sevilla, el impuesto se sitúa en el 0.66%, y en Valencia en un 0.57%, Madrid asegura un marcado ahorro para sus residentes. Según la delegada de Economía, Engracia Hidalgo, una vivienda en el barrio del Pilar, cuyo valor catastral es de 135.000 euros, pagaría 540 euros en IBI, en vez de 689 euros, representando un ahorro de 149 euros en solo siete años.
Controversia política y desigualdad
Sin embargo, la oposición ha criticado esta medida, sugiriendo que el anuncio presenta un tinte electoral, dado que se produce a solo mes y medio de las elecciones generales. Representantes del PSOE y Más Madrid argumentan que la reducción del IBI beneficia desproporcionadamente a las propiedades de mayor valor, evidenciando una desigualdad en el ahorro según las zonas. Por ejemplo, mientras un vecino en el distrito de Moncloa-Aravaca podría ahorrarse 70.38 euros, en el barrio de Usera el ahorro es solo de 7.90 euros.
Rita Maestre, portavoz de Más Madrid, enfatiza que el ahorro por propietario varía drásticamente, llegando a ser hasta 16 veces mayor en los barrios más acomodados en comparación con los de menores recursos. Ambos partidos de la oposición critican la falta de visión a largo plazo en estas políticas fiscales, sugiriendo que el presupuesto perdido podría haberse destinado a la construcción de infraestructuras sociales, como escuelas infantiles y polideportivos.
Las tasas de basuras y su complicada implementación
El anuncio también coincide con la implementación de una nueva tasa de basuras que ha resultado polémica. Aunque el Ayuntamiento ha insistido en que el impacto financiero será mínimo para los ciudadanos, el costo del servicio ha aumentado en siete millones de euros. Este año, el recibo medio de la tasa será de aproximadamente 143 euros. Además, el Tribunal Supremo está revisando un recurso presentado por el Ayuntamiento sobre la anulación de la tasa de 2025, que aún no ha sido resuelta y que ha generado quejas entre más de 130.000 ciudadanos. Aunque Almeida asegura que se devolverá la tasa solo en casos previstos por la ley, la incertidumbre persiste.
La recaudación del impuesto correspondiente al servicio de basuras se calcula en función de una tarifa básica y una variable basada en la cantidad de residuos generados. Con esta estrategia se busca mejorar el reciclaje y la gestión de residuos en los 131 barrios de la ciudad, destacando la importancia de un manejo adecuado que refleje el compromiso ambiental de los ciudadanos.
