Un viaje intenso: Cómo el apoyo familiar me ancla en tiempos de cambio

Un viaje intenso: Cómo el apoyo familiar me ancla en tiempos de cambio

Iyana Martín, la destacada base de la selección española femenina de baloncesto, ha acaparado la atención durante la presentación conjunta de la Liga Endesa y la Liga Femenina Endesa. La jugadora, que regresó recientemente tras el Mundial de Berlín, donde su equipo obtuvo una medalla de bronce, refleja en sus declaraciones la importancia del trabajo en equipo y el impacto del deporte en la sociedad.

«No ha habido mucho tiempo de asimilar nada, las últimas 48 horas han sido como un torbellino», confesó Martín, subrayando el alto nivel de exposición mediática que ha acompañado al equipo durante el torneo. A pesar del bullicio, la jugadora enfatizó la necesidad de mantener los pies en la tierra: «Siempre intento llevármelo a casa, que es donde me mantienen los pies en el suelo, con humildad».

Con respecto a la medalla, Iyana manifestó su orgullo, pero también destacó que el verdadero logro radica en el proceso: «La medalla es una parte del reflejo del trabajo, pero lo más importante es cómo hemos llegado ahí, lo que hemos transmitido jugando». Su análisis se centra en el papel fundamental del grupo, que, según ella, ha jugado un papel crucial en la creación de un ambiente positivo y competitivo.

«He sido muy feliz jugando al baloncesto con la selección», añadió, refiriéndose a los momentos de alegría compartidos con su equipo durante el torneo. Para Martín, el bronce representa no solo un triunfo personal, sino un reconocimiento al esfuerzo colectivo. «Este es un proyecto muy chulo, no solo de las 12 jugadoras y el staff, sino de todas las personas que han hecho posible que lleguemos preparadas y a nuestro mejor nivel», enfatizó.

Un verano de descanso y nuevos desafíos

Uno de los factores que contribuyeron a su destacada actuación en el Mundial fue la decisión de Iyana de renunciar a la WNBA, a pesar de haber sido elegida en el séptimo puesto del draft por Portland Fire. «Esperaba llegar descansada y ser yo misma en la pista, y eso me ha permitido disfrutar jugando», afirmó, apuntando a cómo este tiempo de descanso ha impactado en su rendimiento.

Ahora, con la mirada puesta en el futuro, Iyana se prepara para un nuevo capítulo en su carrera, dejando Salamanca para unirse al Spar Girona. «Tengo muchísima ilusión», confesó. Aunque su tiempo con la selección ha ocupado gran parte de su verano, está ansiosa por conocer a su nuevo equipo, al staff y por competir al más alto nivel. «Las ganas de llegar, de ver al equipo y competir son enormes», concluyó.