Uso de grasa de cadáveres en rellenos para glúteos: la tendencia de cirugía estética que impulsa Dakota Johnson

Uso de grasa de cadáveres en rellenos para glúteos: la tendencia de cirugía estética que impulsa Dakota Johnson

La industria de la cirugía estética está atravesando una transformación insólita que ha captado la atención de los medios y del público. Un nuevo enfoque en los procedimientos estéticos ha comenzado a utilizar grasa humana de cadáveres como relleno para diversas partes del cuerpo, un concepto que, aunque controvertido, cada vez gana más adeptos.

El tema surgió recientemente durante un episodio del podcast The Run-Through de la revista Vogue, donde la editora en jefe Chloe Malle y la actriz Dakota Johnson discutieron esta tendencia. El debate fue impulsado por el lanzamiento de la película Materialists, que explora la cirugía de alargamiento de piernas, lo que llevó a ambos a reflexionar sobre las innovaciones inusuales en la cirugía estética, incluido el uso de grasa de cadáveres por su carácter «orgánico».

Uno de los productos destacados en esta tendencia es alloClae, un material injectable que utiliza tejido adiposo de donantes fallecidos para esculpir el cuerpo. Tratamientos con alloClae se pueden realizar en menos de una hora, requieren escaso tiempo de recuperación y están compuestos completamente de material orgánico. La página oficial de alloClae menciona aplicaciones como el contorno de senos y la forma de glúteos, lo que ha suscitado tanto curiosidad como escepticismo.

La creciente aceptación del uso de grasa cadavérica

A pesar de su origen poco convencional, alloClae ha visto un aumento significativo en su popularidad. Desde mayo de 2025, más de 2,000 pacientes han optado por este tipo de procedimiento, según reportes de Tiger Aesthetics, la empresa matriz de alloClae. Este incremento en la demanda sugiere que la percepción del uso de grasa cadavérica puede estar cambiando entre ciertos sectores de la población.

Sin embargo, las preocupaciones persisten. Algunos usuarios en redes sociales han cuestionado la ética detrás de estos procedimientos, temiendo que sus cuerpos pudieran ser utilizados en este tipo de cirugía tras donar a la ciencia. La empresa aclaró que los donantes a través de los bancos de tejido trabajan bajo estrictos consentimientos, que permiten aclarar el uso de los tejidos donados. Caroline Van Hove, presidenta de Tiger Aesthetics, enfatizó que los donantes completan un dossier extenso indicando si permiten el uso de sus tejidos para fines médicos, de investigación, o incluso con fines lucrativos.

Este enfoque de «reciclaje» del cuerpo humano puede resultar inquietante para algunos, incluso para aquellos dentro de la industria, como lo expresó Dakota Johnson, quien se mostró reticente ante la idea de que partes de un cuerpo sin vida sean utilizadas en procedimientos estéticos. Aun así, Chloe Malle defendió la práctica a modo de innovación social y estética, avivando el debate sobre la ética en el uso de tejidos humanos.

A medida que la industria de la cirugía estética se adapta y evoluciona, es probable que el uso de alloClae y similares continúe siendo un tema de discusión dentro de los círculos de emprendimiento y estética. Sin duda, este fenómeno refleja no solo los cambios en las preferencias de los consumidores, sino también el creciente interés por prácticas que desafían las normas convencionales de la cirugía estética.