Toni Roldán advierte sobre el impacto de la IA en el empleo: "El verdadero desafío es la pérdida de la relevancia del trabajador"

Toni Roldán advierte sobre el impacto de la IA en el empleo: «El verdadero desafío es la pérdida de la relevancia del trabajador»

La inteligencia artificial (IA) está remodelando el paisaje educativo y económico en formas que merecen un análisis profundo. Toni Roldán, profesor de economía y políticas públicas en el IE, es uno de los expertos que explora esta transformación. A sus 43 años y con casi dos décadas de experiencia en el análisis de los efectos de la tecnología en la sociedad, Roldán comparte su visión optimista, aunque cautelosa, sobre lo que puede implicar el auge de la IA.

Repercusiones educativas de la IA

La popularización de los modelos de IA ha abierto una «ventana al conocimiento», según Roldán. Para él, esta tecnología no solo tiene el potencial de personalizar la enseñanza, sino que también puede democratizar el acceso a tutores de calidad. «Es como tener a Aristóteles para ti», menciona, resaltando la capacidad de la IA para adaptar el aprendizaje a distintos niveles. Sin embargo, Roldán plantea una pregunta crucial: ¿estamos utilizando esta herramienta para pensar por nosotros en lugar de aprender a pensar?

El temor de que la IA pueda interferir en la capacidad de aprendizaje humano es palpable. Roldán sostiene que el esfuerzo es fundamental para aprender y, si la tecnología juega ese papel, corremos el riesgo de comprometer nuestras habilidades cognitivas. A su juicio, esto revela que «algunas cosas no están funcionando», y plantea la necesidad de revisar los métodos tradicionales de enseñanza, que tal vez ya no se ajustan a la realidad actual.

Un cambio en la pedagogía

El profesor ha tenido que adaptarse en sus clases, reconociendo que muchos estudiantes suelen entregar trabajos impresionantes generados con IA, pero con poco aprendizaje efectivo detrás. Para contrarrestar esto, ha modificado su enfoque: ahora pasa más tiempo en la discusión y en la profundización de conceptos que en la presentación formal de trabajos.

La capacidad de acceso ilimitado al conocimiento técnico ha transformado la inseguridad en torno a la enseñanza. Ahora, habilidades como el razonamiento y el debate son más valiosas que la mera memorización. Roldán promueve exámenes abiertos que valoran el razonamiento crítico y utiliza la IA para simular situaciones como negociaciones empresariales, mostrando que cuanto más capacidad tenga la IA de ofrecer información, más necesaria será la guía de un profesor.

La IA como aliada, no como reemplazo

Históricamente, la tecnología ha sido una herramienta que mejora la productividad sin hacer prescindibles a los trabajadores. Un ejemplo claro es el uso de tractores en el campo, donde la persona sigue siendo crucial. Sin embargo, la IA presenta retos en el ámbito laboral, especialmente al automatizar tareas repetitivas y previsibles, lo que podría desplazar a ciertos grupos laborales.

La gran pregunta que surge es cómo la IA transformará, potenciará o eliminará empleos. Roldán señala que la clave estará en si la IA se integra como una herramienta que amplía las capacidades humanas o si, por el contrario, crea una dependencia que puede llevar a la obsolescencia de ciertos roles.

A pesar de la incertidumbre, Roldán mantiene la esperanza. Las principales inquietudes ahora giran en torno a alinear la IA con objetivos humanos. Conforme avanzamos hacia un futuro donde la tecnología juega un papel predominante, es vital encontrar un equilibrio que asegure que el progreso tecnológico no desplace nuestra esencia como seres pensantes y productivos.