La compañía Babieca Investment Renewable se encuentra en el ojo del huracán tras solicitar el concurso de acreedores en medio de una investigación que la vincula con un presunto entramado de corrupción en el sector de las energías renovables. Desde su fundación en 2023, esta entidad se ha presentado como un vehículo financiero para proyectos de energía eólica y fotovoltaica, pero según la Guardia Civil, su verdadera función radicaba en operar como una «sociedad pantalla» para desviar comisiones a un exfuncionario del Ministerio para la Transición Ecológica.
Los informes policiales revelan que Babieca no actuó jamás como una empresa real del sector, sino que servía como un embolsador de dinero obtenido de proyectos energéticos de gran envergadura. La compañía capturaba los rendimientos de dichos proyectos a través de una estructura que mantenía oculta la relación entre los beneficios económicos obtenidos y las supuestas contraprestaciones a funcionarios clave en la tramitación ambiental de esos proyectos.
Estado actual de Babieca
En el registro de una de sus últimas cuentas, correspondientes al cierre de 2024, Babieca reportó activos de 1,44 millones de euros, una cifra que contrasta notablemente con los 3,64 millones que presentó en 2023. La compañía ha entrado en concurso de acreedores con un pasivo declarado de 1.242.660,58 euros y una situación crítica, al carecer de masa activa.
En medio de la trama, Fernando Samper, propietario de Forestalia, se posiciona como el presunto director del entramado empresarial, mientras que Eugenio Domínguez, exsubdirector general de Evaluación Ambiental, figura como el supuesto «facilitador» dentro del ministerio responsable de la regulación ambiental. La investigación apunta a que a cambio de favores administrativos, Domínguez habría recibido beneficios económicos ilegales.
Una red compleja de relaciones
La investigación también ha implicado a los hermanos Eduardo y Roberto P. A., identificados como presuntos testaferros en esta trama. Se les atribuye la intermediación entre Domínguez y Forestalia, mientras que Eduardo ha sido vinculado a múltiples empresas asociadas con Samper, entre ellas Babieca. Las diligencias apuntan a que en octubre de 2023, Domínguez y su esposa adquirieron participaciones en las sociedades relacionadas con Babieca, lo que sugiere un incremento patrimonial derivado de sus operaciones.
La Guardia Civil ha señalado a Babieca como el «tronco central» de un amplio conglomerado que conecta a decenas de sociedades vinculadas con Forestalia, ilustrando la complejidad de un entramado empresarial que ha despertado alarmas en el sector de las energías renovables. La investigación continúa avanzando mientras los implicados deben enfrentar las consecuencias legales de sus acciones.
