Un nuevo análisis revela que más jóvenes de la Generación Z se identifican como fundadores y emprendedores. Sin embargo, existe un fenómeno preocupante: el 73% de ellos se siente incapaz de solicitar ayuda a sus contactos profesionales. Este fenómeno se debe a temores como el de molestar a otros, sonar inauténticos o ser juzgados. Esta falta de confianza podría estar limitando su capacidad para aprovechar oportunidades en el mundo laboral.
Catherine Fisher, vicepresidenta de LinkedIn y experta en desarrollo profesional, destaca la importancia de construir relaciones, pero señala que muchos jóvenes aún están aprendiendo cómo hacerlo. La sensación de incomodidad al hacer la primera comunicación puede ser desmotivadora; esto se traduce en una baja en la tasa de solicitudes laborales que incluyen conexiones internas. De hecho, solo el 11% de estas aplicaciones se presentan con alguna relación previa, pero, curiosamente, aquellas que sí lo hacen tienen casi siete veces más probabilidades de resultar en una contratación.
La experiencia personal de Tracy Mendoza, quien solía evitar pedir ayuda, ilustra este dilema. Su situación cambió drásticamente cuando se atrevió a contactar a alguien después de leer un post en LinkedIn que resonó con ella. Esta acción le permitió conseguir los dos trabajos que actualmente ocupa, lo cual la llevó a convertirse en una firme creyente de la importancia de mantener una red de contactos activa y no solo enfocarse en ella cuando surge una necesidad laboral.
Desmitificando el Networking
Resulta irónico que aquellos con quienes la Generación Z teme conectarse en realidad están dispuestos a ayudar. Un 83% de los Millennials, Gen X y Boomers afirman que ofrecerían consejos a desconocidos, y la disposición es la misma entre los de la Generación Z.
Para ayudar a superar estos temores, Fisher sugiere cambiar la perspectiva sobre el networking. En lugar de verlo como una solicitud de favores, recomienda abordarlo como una conversación. Esto puede ser tan fácil como comentar sobre el trabajo de alguien, formular una pregunta reflexiva o conectar a partir de intereses comunes. Este enfoque puede facilitar las interacciones y minimizar la ansiedad al establecer nuevas relaciones profesionales.
