El informe más reciente del Bank of America Institute revela un fenómeno creciente en el ámbito del entretenimiento: el llamado «funflation». Este término describe el notable aumento de precios en actividades de ocio y pasatiempos, que ha vivido un auge significativo en los últimos meses. De acuerdo con los datos de las tarjetas de crédito de Bank of America, el gasto en hobbies creció en agosto a un ritmo más del doble que el crecimiento general de las transacciones.
Los consumidores están invirtiendo más en sus pasiones, aunque al mismo tiempo, los costos asociados a estas actividades han incrementado de manera considerable. Los millennials y la generación Z están documentando su regreso a habilidades tradicionales, como el tejido, la jardinería y el scrapbooking, lo que refleja un resurgimiento de la cultura del pasatiempo.
Una nueva era para los pasatiempos
El estudio sugiere que la cultura de los pasatiempos está disfrutando de un «mini renacimiento». Durante la pandemia, el gasto en actividades recreativas alcanzó su punto más alto en 2021, antes de experimentar un descenso gradual en los dos años siguientes. Sin embargo, en agosto de este año, el gasto destinado a pasatiempos creció un 7.9% en comparación con el año anterior, frente a un aumento del 3.4% en las transacciones generales.
Los analistas sugieren que, tras un periodo de distanciamiento social, las personas optaron por gastar en sus hobbies, pero se están reorientando hacia opciones más económicas debido a la desaceleración en el crecimiento salarial y al aumento de los costos de viaje. Esto podría indicar un giro hacia actividades de ocio más asequibles.
Patrones de gasto según generaciones
Entre las diferentes generaciones, los millennials mayores son quienes destinan más dinero a sus hobbies, lo que podría atribuirse a que muchos tienen hijos pequeños. En cambio, los de la generación Z son quienes menos gastan, probablemente debido a su migración hacia actividades menos costosas, como las manualidades.
Los patrones de gasto varían también según la actividad. Los millennials mayores tienden a invertir más en recreación al aire libre y en artes y manualidades, mientras que la generación Z experimentó un aumento del 20% en el gasto en videojuegos durante agosto, continuando una tendencia de crecimiento que ya había superado el 30% en 2025.
Aunque actividades como los juegos de mesa, el ganchillo y el senderismo pueden resultar más asequibles que unas vacaciones en el Caribe, los costos asociados siguen en aumento. Así, la búsqueda de entretenimiento en nuestras rutinas se convierte en un factor económico a considerar, sobre todo en tiempos de incertidumbre financiera.
