Repsol reanuda extracción de petróleo en El Sharara tras cinco días de paralización en Libia

Repsol reanuda extracción de petróleo en El Sharara tras cinco días de paralización en Libia

La producción de petróleo en Libia ha recuperado su estabilidad tras una interrupción de cinco días en el campo El Sharara, el más grande del país y un activo crucial para Repsol. La Corporación Nacional Petrolera de Libia (NOC) ha confirmado la reapertura de la válvula número 7 del oleoducto que conecta este yacimiento con el puerto de Zauiya, permitiendo así la reanudación del bombeo de crudo.

El colapso en la producción se había producido el 21 de septiembre, cuando un grupo armado, junto con miembros de la Guardia de Instalaciones Petroleras, cerró la válvula, lo que resultó en una fuerte disminución en la producción del yacimiento. Según la NOC, esta interrupción derivó en la pérdida de aproximadamente 942.376 barriles, implicando un costo económico cercano a 95 millones de dólares. La situación también obligó al cierre de una de las unidades de la refinería de Zauiya.

Los equipos técnicos de la NOC están trabajando para asegurar un reinicio seguro y estabilizar la producción, y los flujos de petróleo están recuperando progresivamente sus niveles normales. Sin embargo, este incidente subraya la vulnerabilidad de la industria petrolera libia ante los conflictos políticos y de seguridad que persisten en el país. Durante el periodo de inactividad, la NOC alertó que una interrupción prolongada podría llevar a declarar la fuerza mayor y afectar aún más las operaciones de la refinería.

Impacto en la Economía y la Seguridad Energética

La Misión de Apoyo de Naciones Unidas en Libia (UNSMIL) también expresó su preocupación por las repercusiones económicas de esta paralización. Señaló que el cierre estaba generando pérdidas significativas no solo en la producción de petróleo, sino también en los ingresos públicos, elevando el riesgo de problemas relacionados con el suministro de combustible y la generación de electricidad. En este sentido, la UNSMIL hizo un llamado a que las instalaciones petroleras se mantuvieran al margen de las disputas políticas y de seguridad, enfatizando que los ataques a estas infraestructuras podrían acarrear consecuencias según las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU.

Aunque la reapertura de la válvula ha restaurado temporalmente el suministro, la dependencia de una infraestructura crítica y los frecuentes episodios de interrupción siguen dejando a la producción petrolera de Libia vulnerable a futuros cortes.

Repsol y Su Participación en El Sharara

El campo de El Sharara es operado por Akakus Oil Operations, una empresa conjunta que involucra a la NOC y a varias compañías europeas, incluyendo a Repsol, TotalEnergies, OMV y Equinor. En este consorcio, Repsol tiene una participación significativa a través de Repsol Exploration Murzuq (REMSA), con un 40% en las áreas contractuales vinculadas, aunque su participación efectiva en la producción es del 13% y del 12% en cada área.

Repsol mantiene una presencia histórica en Libia, considerando al país uno de sus principales mercados de exploración y producción en África. El Sharara tiene un potencial de producción estimado en 350.000 barriles diarios, con el crudo transportándose a través de un oleoducto de aproximadamente 723 kilómetros de longitud hasta llegar a las instalaciones de Zauiya, que se encargan del abastecimiento a la refinería local y a las terminales de exportación.

No es la primera vez que el campo El Sharara enfrenta interrupciones. A lo largo de los años, ha habido parones provocados por protestas, disputas políticas y problemas técnicos. Este contexto destaca la complejidad de operar en un país donde la industria petrolera juega un papel crucial en la economía, pero también se ve amenazada por la inestabilidad social y política.