Renfe ha anunciado la reactivación del transporte de patinetes eléctricos en sus trenes a partir del 7 de septiembre. Esta decisión busca facilitar la integración de la movilidad en tren con formas de transporte urbano como los patinetes, permitiendo a los usuarios completar sus trayectos diarios de manera más eficiente.
La normativa se aplicará a los servicios de Cercanías, Media Distancia y Larga Distancia, aunque se han establecido dos excepciones: los núcleos de Rodalies y Cercanías Euskadi mantendrán la restricción temporal. Renfe espera que esta medida beneficie a miles de viajeros que utilizan los patinetes eléctricos para cubrir la ‘primera y última milla’, es decir, los trayectos que conectan sus hogares con las estaciones de tren y viceversa, o con otros destinos claves.
La compañía ha señalado que esta iniciativa no solo promueve un uso más sostenible del transporte, sino que también busca reducir la dependencia de vehículos privados, mejorando así la conexión entre diferentes modos de transporte.
Vuelta tras la prohibición de 2023
La reinstauración del transporte de patinetes eléctricos se produce tras la prohibición impuesta en 2023, que afectó a muchos usuarios que habían comenzado a incorporar estos vehículos en su rutina de desplazamientos. Con el nuevo marco regulatorio en vigor para los Vehículos de Movilidad Personal (VMP), se introducirán mecanismos de registro e identificación que aumentan la seguridad para todos los pasajeros.
Según estadísticas de la Federación Española de Vehículos de Movilidad Personal, actualmente hay aproximadamente siete millones de patinetes eléctricos y otros VMP en España, reflejando el crecimiento de la micromovilidad en el país. Renfe considera que la combinación entre el tren y el patinete es especialmente útil en áreas metropolitanas, donde estos trayectos cortos pueden resultar significativos en la duración total del viaje.
Normativas estrictas para el transporte
Sin embargo, la reactivación del transporte de patinetes eléctricos estará sujeta a rigurosas condiciones de seguridad. Solo se permitirán patinetes homologados que cumplan con la normativa vigente. Esto incluye la inscripción en un registro adecuado, contar con una placa identificativa visible, poseer un seguro de responsabilidad civil y tener el certificado de circulación requerido.
Durante el trayecto, los patinetes deberán estar apagados y plegados, con la prohibición expresa de utilizar el servicio para recargar las baterías. Los vehículos deberán colocarse en áreas designadas que no obstaculicen el tránsito de otros pasajeros, evitando bloquear pasillos, puertas o espacios preferentes.
Renfe también planea llevar a cabo campañas de información para usuarios y mejorar la comunicación con su personal para asegurar la adecuada implementación de estas nuevas condiciones.
Un paso hacia la intermodalidad en Europa
Con esta iniciativa, Renfe se alinea con las prácticas de otros operadores ferroviarios en Europa, donde el transporte de vehículos de movilidad personal en cercanías y servicios regionales es habitual, siempre que se cumplan ciertas condiciones de seguridad. La recuperación de esta opción de transporte busca potenciar la intermodalidad entre tren y micromovilidad, ampliando así las alternativas de transporte público y promoviendo una movilidad más sostenible sin comprometer la seguridad de los pasajeros.
