El Real Madrid Femenino enfrentó un inicio complicado en la Liga de Campeones al empatar 1-1 contra el Paris Saint-Germain (PSG) en el Alfredo Di Stéfano. Este resultado se produjo un día después de que el entrenador, Pau Quesada, declarara su ambición de alcanzar las semifinales de la competición por primera vez. La joven Felicia Schröder abrió el marcador para el Madrid en el primer minuto, pero el equipo no pudo mantener su ventaja y Sakina Karchaoui logó el empate en el segundo tiempo.
Schröder, quien ha demostrado ser una incorporación valiosa tras su fichaje récord de aproximadamente 1,5 millones de euros, continuó mostrando su capacidad goleadora, sumando seis goles en los cinco encuentros disputados hasta la fecha. A sus19 años, se ha convertido en una pieza clave para conectar con Linda Caicedo, quien es considerada una de las jugadoras más determinantes del equipo.
El partido comenzó de manera favorable para el conjunto local, pero a medida que avanzó el encuentro, el PSG comenzó a tomar el control. Si bien el Real Madrid tomó la delantera, sus altos y bajos en el rendimiento comenzaron a preocupar. La estrategia de presión alta fue interrumpida y los ataques del PSG, liderados por Naomie Feller y Rasheedat Ajibade, comenzaron a fracturar la defensa blanca.
Desafíos para el Real Madrid Femenino
La falta de fluidez en el centro del campo fue evidente, especialmente con una medular que incluía a tres de las nuevas jugadoras. Andreia Jacinto, Elisa Senß y Arianna Caruso tuvieron dificultades para conectar con Caicedo, quien no pudo desbordar como en ocasiones anteriores. La presión del PSG hizo que el juego del Madrid se volviera errático, limitando sus oportunidades y permitiendo que el visitante se aproximara peligrosamente.
El segundo tiempo trajo una ligera mejoría en el juego del Madrid, aunque el equipo no logró concretar sus opciones. Las ocasiones de Schröder no fueron suficientes ante una defensa parisina que se mantuvo firme, incluso tras un penalti dudoso que supuso el empate de Karchaoui. Este giro llegó en un momento clave, debilitando la moral del equipo blanco justo antes de un enfrentamiento crucial contra el Manchester City, el campeón inglés, que se avecina en la próxima jornada.
Con un camino lleno de desafíos en esta fase de grupos de la Champions, el Real Madrid Femenino deberá ajustar su rendimiento y afinar su estrategia si aspira a cumplir las metas marcadas por su entrenador y superar a los grandes competidores de Europa.
