La reciente escalada de tensiones en Oriente Próximo ha llevado al precio del petróleo Brent a superar por primera vez desde julio la marca de los 100 dólares por barril, alcanzando hoy un valor de 100,07 dólares. Este aumento, del 2,2% respecto a cotizaciones anteriores, es el resultado de una combinación de factores geopolíticos que aumentan el riesgo de inflación global y posibles subidas en los tipos de interés. La preocupación central gira en torno a la posibilidad de que el conflicto entre Irán y Estados Unidos se amplíe a una guerra regional.
En el marco de estos acontecimientos, los ataques de los hutíes, que cuentan con el respaldo de Irán, contra instalaciones energéticas en Arabia Saudita han intensificado las alarmas. La amenaza a los envíos de crudo a través del Mar Rojo y la restricción de flujos en el Estrecho de Ormuz, una de las rutas de transporte de petróleo más cruciales del mundo, han contribuido a la volatile situación del mercado energético.
Bancos de inversión como Goldman Sachs, Bank of America y HSBC han revisado al alza sus pronósticos sobre los precios del crudo, a medida que la oferta se vuelve aún más incierta. La disminución en el flujo de petróleo a través de Ormuz, que cayó a menos de 2 millones de barriles diarios tras haber alcanzado hasta 9 millones justo antes del reinicio de hostilidades, refleja la gravedad de la situación.
Reacciones del mercado financiero
En el ámbito de los mercados de valores, la ansiedad por el riesgo ha llevado a los índices bursátiles europeos a abrir en retroceso, con el Ibex 35 cayendo por debajo de los 19.900 puntos, tras perder más de un 1%. Esta tendencia refleja el impacto de las caídas en empresas importantes, como Inditex, que pese a anunciar resultados récord, cedió más de un 3% de su valor. Las caídas en las bolsas europeas contrastan con las ganancias de las acciones de empresas relacionadas con inteligencia artificial, que continúan mostrando un comportamiento robusto.
En Asia, mientras tanto, las bolsas operan con un signo mixto. El KOSPI de Corea del Sur se benefició del optimismo en el sector de semiconductores, subiendo un 1,5%, impulsado principalmente por las ganancias en SK Hynix Inc. y Samsung Electronics. Sin embargo, otras bolsas como el Nikkei 225 de Japón y el Hang Seng de Hong Kong vieron ligeras caídas, en un contexto donde los precios al consumo en China superaron las expectativas.
El pronóstico de aumento en la demanda de inteligencia artificial parece compensar las preocupaciones sobre un posible incremento en los tipos de interés. Actualmente, las probabilidades de una subida de 25 puntos básicos por parte de la Reserva Federal de EE.UU. están evaluadas en un 60%. Este clima de incertidumbre e interés en los índices de precios al consumo estadounidense, que se espera que se revelen este viernes, serán clave para determinar las decisiones de política monetaria de los bancos centrales en el futuro cercano.
En el ámbito de divisas, el yen japonés se ha apreciado por tercer día consecutivo, cotizando a 153,47 por dólar, en medio de comentarios del secretario del Tesoro de EE.UU., que ha desafiado a los operadores del mercado a reaccionar a sus pronósticos sobre el yen. En cuanto a los bonos del Tesoro, se ha registrado un ligero descenso, mientras que el rendimiento de los bonos a 10 años de EE.UU. ha aumentado al 4,80%.
