Recientemente, la plataforma de intercambio de criptomonedas Bitget se vio envuelta en un escandaloso ciberataque que resultó en el robo de más de 351 millones de dólares. Esta violación de seguridad, atribuida a hackers norcoreanos, marca uno de los mayores robos de criptomonedas registrado en lo que va del año, superando un incidente previo de 340 millones de dólares en septiembre.
El ataque se produjo el jueves y se centró en las «wallets calientes» de Bitget, que son sistemas conectados a internet diseñados para facilitar el comercio activo. En respuesta a este grave incidente, la plataforma decidió suspender las retiradas de criptomonedas, garantizando que tiene un fondo de protección de usuarios de 464 millones de dólares, lo que debería cubrir las pérdidas provocadas por el ataque.
Gracy Chen, CEO de Bitget, comentó que el modus operandi del ciberataque es “altamente consistente con los patrones conocidos de organizaciones de hackers norcoreanos”. Estos grupos no solo han sido señalados por sus robos en el sector criptográfico, sino que también se sospecha que están implicados en operaciones para financiar programas nucleares del país mediante el robo de fondos a través de software de código abierto.
Según informes de la firma de inteligencia en blockchain TRM Labs, Norcorea ha estado detrás de aproximadamente tres cuartas partes de todas las pérdidas en criptomonedas registradas en el año 2026 hasta la fecha. Este incidente pone de manifiesto la vulnerabilidad persistente del sector ante ciberataques, lo que ha llevado a una creciente preocupación sobre la seguridad en las operaciones de criptomonedas.
Aunque Bitget no ha confirmado cuándo se reanudarán las retiradas, el ciberataque representa un nuevo reto para la industria de las criptomonedas. Los intercambios buscan fortalecer sus protocolos de seguridad para proteger a sus usuarios y minimizar riesgos ante futuras eventualidades similares.
