En el competitivo mundo de las startups, la percepción y la comunicación son elementos esenciales para el éxito. En una reciente reunión de junta, surgió una inquietud común entre los miembros: la necesidad de intensificar las acciones de relaciones públicas y marketing para «generar entusiasmo». Sin embargo, esta propuesta fue recibida con escepticismo. Muchos, especialmente quienes están al frente de innovadoras empresas tecnológicas, asocian «generar hype» con engaños y promesas vacías.
El dilema es evidente: una empresa puede estar realizando trabajos técnicos excepcionales, capaces de definir un nuevo estándar en la industria, pero si su labor permanece en el anonimato, el impacto será limitado. Durante la reunión, se planteó una cuestión crucial: ¿acaso alguien ha logrado un avance técnico similar en el pasado? La respuesta fue contundente: no. Este sería un primer paso incomparable.
Esta reticencia a la auto-promoción es común entre fundadores de empresas de deep tech y soluciones basadas en inteligencia artificial. Muchos de ellos prefieren que sus logros hablen por sí mismos, pero esta estrategia es riesgosa, ya que el silencio puede dar lugar a percepciones erróneas. Sin promoción activa, el público se formará opiniones basadas en información limitada, lo cual es particularmente problemático en sectores donde el producto puede tardar años en madurar.
1. Comunica la visión, no solo el producto
Los equipos técnicos suelen describir sus productos enfocándose en lo que son, en lugar de resaltar el impacto transformador que pueden generar. Un claro ejemplo es Anduril Industries, cuya propuesta «Reinventando el Arsenal de la Democracia» estableció una visión antes de que su línea de productos estuviera completamente desarrollada. Esta narrativa les permitió captar capital y flexibilidad para adaptarse a las necesidades del mercado.
2. La estrategia de marketing comienza con la definición del objetivo y el público
A menudo, se escucha a fundadores expresar deseos vagos de aparecer en publicaciones o de crear contenido en redes sociales, sin anclarse a una estrategia empresarial clara. Es crucial definir el objetivo: ¿buscamos atraer inversión, contratar talento específico o conquistar a un cliente clave? Adaptar el mensaje según la audiencia es esencial para obtener resultados efectivos.
3. Establece un ritmo, no busques la perfección
La expectativa de esperar un momento perfecto para lanzar un mensaje puede ser letal. En su lugar, las empresas deben priorizar una comunicación constante. Un buen ejemplo es Physical Intelligence, que ha mantenido una narrativa activa y transparente, lo que les ha permitido avanzar significativamente en la valoración de su empresa.
4. Asigna la narrativa a un responsable interno
Un error común es relegar la comunicación a la apretada agenda de la dirección o a una agencia externa. Contar con un responsable de comunicación dedicado dentro de la empresa garantiza un enfoque constante y alineado con los objetivos comerciales. Esta persona debe recoger materiales, compartir prioridades y tener un presupuesto asignado.
5. Asegúrate de que haya sustancia antes de aumentar el volumen
Es esencial que las afirmaciones realizadas por la empresa sean verificables y se sostengan ante un análisis crítico. Antes de aumentar la visibilidad de la marca, asegúrate de que el producto tenga un rendimiento comprobable y esté respaldado por datos sólidos. La comunicación debe ser tan rigurosa como la gestión del desarrollo del producto mismo.
El camino hacia la visibilidad en un mercado competitivo no debe ser subestimado. Aquellos fundadores que abordan la comunicación como una disciplina en igual medida que su hoja de ruta técnica son más propensos a captar la atención y lograr el reconocimiento que su trabajo merece.
