La industria del transporte marítimo enfrenta un desafío significativo en cuanto al aumento de los costos del combustible. Ante esta situación, Maersk ha decidido innovar al realizar pruebas con una tecnología pionera: un rotor de vela, un cilindro giratorio de hasta 12 pisos de altura que aprovecha la energía eólica para reducir el consumo de combustible.
El escenario actual es complicado, ya que los precios del combustible han aumentado drásticamente, en algunos casos hasta un 76% desde el inicio del conflicto en Irán. Consciente de esto, Maersk ha optado por explorar el uso de energías renovables, específicamente la energía del viento, para mitigar el impacto de futuros aumentos en los costos de combustible y reducir así sus emisiones de carbono.
Funcionamiento del Rotor de Vela
El rotor de vela, que mide aproximadamente 35 metros de altura, opera bajo un principio similar al de un ala de avión, generando una diferencia de presión. “Mientras el cilindro gira, acelera el flujo de aire en un lado y lo desacelera en el otro. Esto crea una presión baja en un lado y alta en el otro, generando la fuerza que impulsa el barco hacia adelante”, explica Clare Urmston, CEO de Anemoi, la compañía británica detrás de esta tecnología.
Las proyecciones indican que cada vela podría reducir el consumo de alrededor de una tonelada de combustible al día, y en condiciones favorables, esta cifra podría alcanzar hasta 20 toneladas. Cada tonelada de combustible ahorrado también significa una reducción equivalente de 3 toneladas de CO2, lo que convierte esta tecnología en una opción atractiva para mejorar la sostenibilidad de uno de los sectores más contaminantes.
Beneficios Económicos y Ecológicos
A pesar de que un barco de carga como los de Maersk consume alrededor de 100 toneladas de combustible al día, los ahorros potenciales pueden traducirse en cientos de miles de dólares anuales por barco. El periodo de retorno de la inversión para los dispositivos es generalmente de cinco años, aunque puede ser menor en regiones con regulaciones más estrictas sobre emisiones.
Este experimento con el rotor de vela en un buque portacontenedores representará el primer uso de esta tecnología en este tipo de embarcación, aunque Anemoi ya ha colaborado con otros tipos de buques. Urmston menciona que “el flujo de viento alrededor de los contenedores podría mejorar el rendimiento de la vela”. Esta iniciativa representa un paso hacia la modernización y sostenibilidad del transporte marítimo.
Próximos Pasos
Se espera que el rotor de vela sea instalado en el barco de Maersk en 2027, momento a partir del cual se empezará a monitorear su desempeño en rutas habituales en el Atlántico. Aunque actualmente la embarcación funciona con combustible convencional, la tecnología también será relevante en el proceso de transición hacia combustibles de menor carbono en el futuro.
La CEO de Anemoi aborda la ventaja del viento al resaltar que “no es necesario predecir qué combustible se utilizará en el futuro, por lo que complementará todas las alternativas disponibles”. Dado que los combustibles alternativos son más caros en este momento, la integración de energía eólica proporciona una solución viable que podría revolucionar la logística marítima.
