Duncan McIntyre, fundador de Highland Electric Fleets, tomó una incómoda decisión cuando su hijo mayor estaba en segundo grado. Tras descubrir que el tubo de escape del autobús escolar estaba a la altura de su rostro, se dio cuenta del peligro que enfrentaban los niños al inhalar los gases de escape durante su camino a la escuela. En la actualidad, la mayoría de los autobuses escolares en Estados Unidos siguen utilizando diesel, a pesar de que la Organización Mundial de la Salud clasifica estos gases como carcinógenos. Esta situación resulta particularmente preocupante para los niños, quienes son vulnerables debido a sus pulmones en desarrollo.
Ante este panorama, McIntyre decidió actuar y fundó Highland Electric Fleets en 2018, en el estado de Massachusetts. Su enfoque es claro: proporcionar soluciones de transporte mediante flotas eléctricas y sostenibles. Desde sus inicios, la compañía se ha propuesto reemplazar los vehículos diesel por eléctricos, contribuyendo así a la salud de los estudiantes y familias.
Transformación y crecimiento de Highland Electric Fleets
El camino hacia la creación de Highland Electric no fue fácil. McIntyre tuvo que convencer a los primeros clientes sobre su proyecto, y tras un año y medio, logró concretar su primer contrato con la ciudad de Beverly, Massachusetts. La financiación fue, y sigue siendo, un aspecto crucial para el crecimiento de la empresa. Consciente de la naturaleza intensiva en capital de su negocio, McIntyre recalcó la importancia de contar con una estrategia sólida para la recaudación de fondos.
En diciembre pasado, la compañía aseguró una inversión en equity por 150 millones de dólares de Aiga Capital Partners, lo que le permitirá acelerar su expansión por todo el país. Actualmente, Highland Electric opera en más de 100 ciudades y ha reportado ingresos anuales estimados entre 45 y 50 millones de dólares. McIntyre está optimista: “Hemos duplicado nuestros resultados anualmente durante varios años y planeamos hacerlo nuevamente el próximo año”, aseguró.
Un enfoque inclusivo hacia la comunidad
El objetivo de Highland Electric es servir a una amplia variedad de comunidades, desde áreas urbanas hasta rurales, y de diversos niveles socioeconómicos. Su enfoque es gradual; no buscan que las ciudades cambien por completo su flota diesel de un día para otro. En cambio, sugieren reemplazar los vehículos que están alcanzando el final de su vida útil por modelos eléctricos, facilitando la transición.
La implementación de flotas eléctricas, que solía tardar hasta un año y medio, ha logrado reducir ese tiempo a seis meses gracias a la experiencia acumulada. La compañía trabaja en colaboración con los gobiernos locales para asegurarse de que la transición sea efectiva y ajustada a las necesidades del cliente.
Para garantizar un funcionamiento eficiente de las flotas, Highland Electric se involucra en todo el proceso, desde la fabricación de los vehículos con socios nacionales hasta la formación necesaria para el personal de las ciudades. El éxito de este modelo se basa en una inversión significativa en infraestructura, asegurando que las instalaciones eléctricas se mantengan operativas a largo plazo.
Estrategias de financiación y sostenibilidad
Uno de los puntos focales para McIntyre es mantener los costos actuales que enfrentan las ciudades. La compañía se esfuerza por ofrecer proyectos que no solo sean competitivos en precio, sino que también reduzcan los gastos operativos mediante un mantenimiento simplificado. “En algunas localidades, logramos ahorrar entre un 10% y un 20% en comparación con los costos de operación de una flota diesel”, afirmó.
Además, Highland Electric implementa un modelo de pago basado en la cantidad de millas recorridas por los autobuses, sin necesidad de pagos iniciales por parte de las ciudades. Este enfoque ayuda a alinear los intereses de la empresa con los de sus clientes, ofreciendo tranquilidad en la gestión de presupuestos ajustados.
Futuro prometedor y expansión
McIntyre ya tiene la vista puesta en el futuro. Aspira a que Highland Electric opere flotas en 200 ciudades dentro de un año y, a su vez, planea patrocinar los Juegos Olímpicos de 2028 en Los Ángeles. «Estamos más allá de la fase de experimentación con tecnología de vehículos eléctricos; ahora estamos en una etapa de adopción masiva», comentó McIntyre. La evolución del mercado hacia soluciones de transporte sostenible es no solo necesaria, sino inevitable, y el éxito de Highland Electric es testimonio de esta transformación en la movilidad urbana.
