Iberdrola ha presentado un ambicioso programa de electrificación que busca transformar la dependencia de gas y combustibles fósiles hacia soluciones energéticas más sostenibles en España, Portugal e Italia. La empresa ha solicitado 310 millones de euros al Banco Europeo de Inversiones (BEI) para financiar parte de un total de 628 millones destinados al desarrollo de infraestructura eléctrica y soluciones de consumo energético.
Este programa de inversión es parte de una estrategia más amplia que Iberdrola está implementando a través de su división de Iberdrola Clientes. La iniciativa tiene como objetivo no solo aumentar la venta de electricidad, sino también ofrecer a sus clientes instalaciones y servicios diversos, que van desde paneles solares y estaciones de carga hasta sistemas capaces de proporcionar calor a procesos industriales.
El 37% de la inversión, es decir, unos 232 millones de euros, se destinará a sistemas de almacenamiento de energía térmica. Además, se prevén inversiones por valor de 220 millones en energía solar fotovoltaica destinada a clientes comerciales e industriales, así como en proyectos de autoconsumo compartido residencial, que representan un 35% del total programado.
La movilidad eléctrica también juega un papel importante en este plan, con un 18% del presupuesto, equivalentes a 113 millones de euros, orientados a la creación de redes de recarga. Por último, un 10% del total, alrededor de 63 millones, se destinará a sistemas de suministro eléctrico desde tierra para buques en puertos.
Proceso de Evaluación del BEI
No obstante, la financiación solicitada aún no ha sido aprobada. Actualmente, la petición se encuentra en fase de evaluación, donde el BEI debe completar el análisis correspondiente antes de tomar una decisión final sobre el préstamo. Este momento de crecimiento para Iberdrola coincide con un periodo donde el BEI está ofreciendo apoyo financiero a las empresas energéticas europeas, enfocándose en satisfacer la creciente demanda eléctrica generada por la electrificación en diversos sectores.
En el contexto italiano, por ejemplo, el BEI ha concedido hasta 345 millones de euros a Alperia para el desarrollo de redes eléctricas, puntos de recarga y calefacción urbana, mientras que la empresa A2A ha recibido 200 millones para modernizar la red eléctrica de la provincia de Milán. En España, Naturgy cuenta con una financiación aprobada de 350 millones de euros para mejorar sus redes de distribución entre 2026 y 2028.
Transformación Comercial de Iberdrola
Este movimiento también refleja el esfuerzo continuo de Iberdrola por diversificar su oferta más allá de la simple comercialización de electricidad. Bajo el programa Smart Solutions, la compañía ha agrupado varios productos y servicios que buscan transformar la manera en la que los clientes consumen energía, incluyendo soluciones de autoconsumo, movilidad eléctrica y eficiencia energética.
Las cifras obtenidas revelan que este enfoque ya está produciendo resultados significativos. En 2025, Iberdrola contabilizó 14,2 millones de contratos relacionados con Smart Solutions, superando a los 12,5 millones de contratos de electricidad y a los 3 millones de gas en su cartera. Esto demuestra que el cambio hacia opciones más sostenibles no solo beneficia el medio ambiente, sino que también se traduce en un modelo de negocio rentable para la empresa.
La electrificación no solo implica un cambio en la fuente de energía, sino que también crea nuevas oportunidades comerciales para la empresa. Al incentivar a las empresas a reemplazar calderas de gas por soluciones eléctricas, o al fomentar el autoconsumo en los hogares, Iberdrola busca ampliar su participación en el mercado y aumentar los niveles de consumo eléctrico de sus clientes.
