El Gobierno de España ha presentado el Plan IA360, una ambiciosa hoja de ruta que busca promover la adopción responsable de la inteligencia artificial (IA) en el país durante el próximo año. Este plan tiene como meta que, para 2030, el 55% de las empresas españolas apliquen tecnologías de IA, marcando un notable incremento en comparación con el actual 21,1% de adopción entre las compañías que cuentan con 10 o más empleados.
La propuesta del Ejecutivo está diseñada para acelerar este cambio mediante una combinación de financiamiento, formación y la creación de centros de demostración. Sin embargo, el aumento en el número de empresas que adoptan la IA no es el único desafío. Se debe considerar, también, cómo estas empresas están integrando dicha tecnología en sus operaciones.
Según un análisis del Banco de España, un 19,9% de las empresas consultadas utilizan algún sistema de IA, de las cuales el 60% están aún en etapas experimentales. Solo un 6% de las empresas encuestadas reportan un uso intenso de la IA, lo que representa alrededor del 1% del total de las compañías analizadas. Esto plantea un reto importante: no solo se busca aumentar la tasa de adopción, sino también transformar la manera en que las empresas operan a través de la tecnología.
Adopción de IA según tamaño y sector
Los datos más recientes indican que, de acuerdo con la empresa The Adecco Group, más de la mitad de las pequeñas y medianas empresas (pymes) españolas —un 51,4%— tiene un nivel medio de adopción de IA. Por el contrario, las cifras de adopción alta (20%) y baja (20,9%) son casi simétricas, y un 7,7% de las pymes no ha integrado esta tecnología en su operativa. El Instituto Nacional de Estadística (INE) estima que, durante el primer trimestre de 2025, el uso de la IA en empresas de más de 10 empleados se elevó a un 21,1%, mostrando un aumento de 8,7 puntos en comparación con el año anterior.
En cuanto a las diferencias por tamaño de empresa, las grandes compañías presentan una adopción de IA del 57,5%, mientras que las pequeñas se sitúan en un 17,2%. Esto revela una brecha significativa, especialmente considerando que las pequeñas empresas constituyen una gran parte del tejido empresarial español. En términos sectoriales, la adopción de IA es más alta en los sectores de información y comunicaciones (60%) y actividades científicas y técnicas (40%), mientras que sectores como la construcción, transporte y alojamiento tienen tasas de adopción por debajo del 15%.
Inversión significativa para el futuro
Para cerrar las brechas en la adopción de IA, el Gobierno ha creado el Bono Empresarial de Inteligencia Artificial, dotado con 600 millones de euros. Este bono está destinado a financiar servicios aportados por empresas tecnológicas europeas que añadan valor y transfornen procesos específicos. Los pagos estarán condicionados a la consecución de hitos y a la formación del personal en el uso de estas herramientas.
Además, este bono estará ligado a la Red NEURONA, un conjunto de centros de demostración que se espera implementar en un primer piloto con 100 pymes durante 2026, para luego expandirse a diez comunidades autónomas y 5,000 empresas en 2027. Solo después de asegurar estos avances se abrirá la convocatoria general para el bono.
Desafíos por superar para alcanzar el objetivo de 2030
El camino hacia la meta planteada para 2030 no está exento de obstáculos. Dentro de las empresas que no utilizan IA y no tienen planes de hacerlo, un 45,8% menciona la falta de personal cualificado como el mayor impedimento. Otras barreras incluyen la percepción de costes elevados de implementación (40,8%) y la mala calidad de los datos necesarios (37,8%). Estos impedimentos también han sido destacados en la Encuesta sobre el uso de TIC del INE.
Los proyectos planteados por el Plan IA360 buscan indirectamente abordar estas limitaciones. La Red NEURONA permitirá que las empresas experimenten con la tecnología antes de adquirirla, lo que podría ayudar a cambiar la percepción de costes y disponibilidad de datos. Sin embargo, no se aborda directamente la falta de personal cualificado, que sigue siendo un desafío crucial en la implementación efectiva de la IA en pequeñas y medianas empresas.
Aparte del objetivo del 55% de adopción, el plan establece un objetivo verificable más práctico: transformar 25,000 empresas y multiplicar por cinco la inversión privada en IA para 2030 en comparación con los niveles de 2024. Asimismo, se prevé la creación de un Acuerdo Tripartito y un observatorio permanente sobre el impacto de la IA en el mercado laboral, marcando un enfoque integral en la integración de esta tecnología en el tejido empresarial español.
