El camino del emprendimiento está lleno de aprendizajes y decisiones críticas. Dave Baumgartner, un franquiciado con una trayectoria significativa, recientemente celebró la apertura de su 100ª tienda Dunkin’. Un hito que alcanzó tras 16 años de dedicación y esfuerzo en el sector de la restauración. Sin embargo, a pesar de su éxito, Baumgartner ofrece un consejo sorprendente: no se apresuren a seguir su ejemplo.
Al recordar el inicio de su andadura, Baumgartner firmó su primer contrato de franquicia con Dunkin’ en 2009, con la ambición de abrir cuatro locales y la opción de expandirse a 17 más. Sin embargo, su falta de experiencia previa en el sector de la restauración le llevó a reconocer que su enfoque fue demasiado agresivo. “Si tuviera que aconsejar a alguien, sería que comience con solo una tienda. Necesitas ese tiempo para aprender lo que no sabes”, comenta.
Los inicios no fueron sencillos. Una conversación con un amigo de la universidad, quien contaba con experiencia en franquicias, le advirtió sobre los riesgos de crecer más rápido de lo que el personal y la infraestructura pueden manejar. Esto llevó a Baumgartner a replantear su estrategia de crecimiento, lo que resultó en la creación de 37 nuevas tiendas en solo cuatro años, distribuidas en siete estados y alcanzando 74 ubicaciones en Tennessee.
Adicionalmente, Baumgartner expandió su impacto social al transformar una simple recaudación de fondos mediante la venta de donas a través de Rotary Clubs en un movimiento significativo. Bajo el lema “servicio por encima del yo”, su iniciativa ha recaudado casi 9 millones de dólares en ocho años para la investigación sobre la poliomielitis.
A medida que se acerca a la jubilación, Baumgartner se enfoca en la sucesión de liderazgo. Tiene planes de continuar como CEO hasta 2027 antes de mudarse al consejo de administración. “Es muy gratificante reflexionar sobre lo que hemos logrado como empresa”, expresa, evidenciando su orgullo por el recorrido de su grupo empresarial y el legado que dejará.
