La historia de Adidas en los últimos años es un ejemplo claro de cómo el liderazgo y la cultura organizacional pueden transformar una empresa. Desde la llegada de Bjørn Gulden como CEO en enero de 2023, la icónica marca ha logrado revertir un período crítico tras la controvertida separación de su alianza con Kanye West, que dejó a la compañía con un abrumador inventario no vendido de aproximadamente 1.200 millones de dólares.
Este impacto negativo se vio agravado por la caída de las ventas en China, donde Adidas perdió cuota de mercado ante competidores locales debido a preocupaciones sobre el trabajo forzado en la región de Xinjiang. Además, nuevos rivales como Hoka y On comenzaban a ganar terreno en el sector de la indumentaria deportiva.
Un giro decisivo en la cultura empresarial
No obstante, menos de cuatro años después, Adidas ha recuperado su rumbo, mostrando un notable crecimiento en ventas y ganancias. En marzo de 2025, la junta directiva decidió extender el contrato de Gulden hasta 2030, reconociendo el “tremendo progreso operacional y financiero en un entorno desafiante.” Este cambio ha sido atribuible, en gran medida, a una reestructuración interna que se enfoca en la innovación y en la eliminación de las barreras que históricamente obstaculizaban el progreso.
Gulden señala que deshacerse de los “no-sayers” —aquellos que frenan la innovación— ha sido crucial. Según él, en grandes corporaciones con vastos recursos, es fundamental minimizar los obstáculos en el proceso de toma de decisiones. «Cuando hay demasiadas capas en la toma de decisiones, basta con que una persona diga no, y todo se detiene», asegura.
En un movimiento audaz, se reportó que Adidas recortaría hasta 500 empleos en su sede de Baviera, Alemania, como parte de un esfuerzo para liberar a los empleados más creativos y energéticos de las limitaciones burocráticas. Gulden enfatiza la necesidad de que las decisiones sean tomadas por quienes poseen una mayor capacidad de innovación, fomentando un ambiente donde diseñadores y creativos puedan trabajar sin la constante interferencia de procedimientos rígidos.
Logros destacados y una nueva visión
Una de las satisfacciones más significativas que menciona Gulden es el reciente logro del corredor keniano Sabastian Sawe, quien completó un maratón en menos de dos horas utilizando las zapatillas Adidas Adizero Adios Pro Evo 3, marcando el tiempo de 1 hora, 59 minutos y 30 segundos en el Maratón de Londres. Este evento subraya la efectividad de su enfoque hacia la innovación, que se basa en el principio de “hacer las cosas de manera efectiva” sin la necesidad de seguir un procedimiento excesivo.
Para Gulden, el éxito de Adidas radica en tener a las “mejores personas” en el equipo, y reafirma que, independientemente de las tecnologías utilizadas, lo fundamental es cultivar un entorno que permita que los talentos brillen y se materialicen en logros concretos.
En resumen, la revolución de Adidas bajo el liderazgo de Bjørn Gulden no solo representa un renacer en ventas y reputación, sino también una transformación en su cultura organizacional orientada hacia la creatividad y la innovación.
