La selección femenina de baloncesto de Estados Unidos ha reafirmado su hegemonía en el deporte al conquistar el título de la Copa del Mundo, extendiendo su impresionante racha de victorias. Con un palmarés que incluye ocho medallas de oro olímpicas y cinco campeonatos mundiales consecutivos, las jugadoras estadounidenses han logrado mantener su posición como líderes indiscutibles en este deporte durante dos décadas, sin perder un solo partido oficial en este tiempo.
En una final emocionante, la selección se enfrentó a Francia, repitiendo un duelo que prometía ser de alto impacto, tras el encuentro vivido en los Juegos Olímpicos de París 2024, donde Estados Unidos ganó por un estrecho margen. Esta vez, sin embargo, el resultado fue mucho más contundente. Breanna Stewart, quien se destacó en el partido con 22 puntos y 10 rebotes, fue nombrada la mejor jugadora del campeonato, liderando a su equipo hacia una victoria convincente.
El ambiente en el Uber Arena de Berlín estaba cargado de expectación, con una multitud que animaba incesantemente al equipo francés. El inicio del partido presentó a Gabby Williams como la rival a seguir, mientras el conjunto galo intentaba mantener el ritmo del partido ante un Dream Team que pronto mostró su fortaleza defensiva. El primer cuarto estuvo marcado por un intercambio intenso de anotaciones, donde Francia logró establecer una ventaja inicial con un parcial de 3-11, aprovechando la desorganización momentánea del equipo estadounidense.
A medida que avanzaba el partido, Estados Unidos comenzó a recuperar su juego al utilizar una defensa impenetrable y un ataque coordinado. La figura de Breanna Stewart se hizo aún más prevalente, junto a compañeras como Young y Boston, quienes contribuyeron a una remontada que dejó el marcador en un emocionante 43-45 antes del descanso. La segunda mitad prometía ser un espectáculo de calidad.
Tras la pausa, ambas selecciones se encontraron con la necesidad de ajustar sus estrategias. Estados Unidos, demostrando su capacidad técnica y física, aumentó su ritmo de juego y movió rápidamente el balón, lo que les permitió cerrar el tercer cuarto con un abrumador parcial de 30-12. La defensa estadounidense se mantuvo firme, minimizando cualquier respuesta francesa y asegurando una victoria clara y decisiva por 73-57.
Con esta victoria, el Dream Team no solo reafirma su estatus en el baloncesto femenino, sino que también deja claro que su dominio sigue intacto. La combinación de un juego físico implacable y una estrategia técnica superior asegura que, por el momento, no haya dudas sobre quién lidera este emocionante deporte a nivel mundial.
