David Coria: Una danza que celebra la diversidad cultural

David Coria: Una danza que celebra la diversidad cultural

David Coria, un renombrado bailarín y coreógrafo sevillano, ha presentado su nueva obra, Babel. Torre viva, en la Bienal de Flamenco de Sevilla. Este espectáculo marca la quinta creación de Coria desde que fundó su propia compañía en 2017 con el debut de El encuentro. Su enfoque en el trabajo en equipo se refleja en esta propuesta, donde colaboró con seis bailarines de diversas nacionalidades, rompiendo con el mensaje de unidad que tradicionalmente se asocia con la historia bíblica.

Este interés por los proyectos colectivos ha sido una constante en la carrera de Coria, quien inició su andadura en el Ballet Nacional de España a los 18 años. Allí, tuvo la oportunidad de trabajar junto a grandes maestros como José Granero, Antonio Gades y Pilar López, quienes han dejado una impronta indeleble en su forma de abordar la danza. Según Coria, esta experiencia le enseñó el valor de la confianza y la colaboración dentro de un grupo creativo.

Su trayectoria incluye colaboraciones con importantes agrupaciones como Estévez/Paños y la Compañía de Rafaela Carrasco, contribuyendo a su desarrollo profesional y a su comprensión de la dinámica grupal en la danza. Coria destaca cómo, al dirigir, es fundamental saber escuchar las aportaciones de cada integrante para enriquecer la obra final. Este proceso se traduce en piezas como Anónimo (2017), ¡Fandango! (2020) y Los bailes robados (2023), donde la creatividad grupal juega un papel esencial.

Un Mensaje de Diversidad y Unidad

En Babel. Torre viva, la coreografía se basa en la construcción de un mensaje sobre la convivencia y la celebración de la diferencia. Coria busca cuestionar por qué la unión de comunidades puede percibirse como una amenaza por el poder establecido. Su obra es un llamado a la reflexión sobre lo que significa construir juntos, poner de manifiesto que las distintas culturas pueden coexistir sin necesidad de uniformidad.

La estética de la obra combina una claridad escénica y una pulcritud formal, resultado de un riguroso proceso de ensayo y un esfuerzo físico considerable. Según Coria, el cansancio y la exigencia pueden abrir la puerta a estados creativos de gran interés, lo que se refleja en la intensidad de los movimientos y la labor coreográfica.

Desde ¡Fandango!, Coria ha compartido responsabilidades con el cantaor jerezano David Lagos, quien también actúa como director musical. En este trabajo, la música cobra un papel fundamental, aportando una dimensión visual y sonora que refuerza la narración. La colaboración con Lagos le permite a Coria integrar el cante y la danza de manera armónica, creando un diálogo constante entre ambas disciplinas artísticas.

La propuesta de Coria no solo busca entretener, sino que también invita al público a extraer sus propias interpretaciones y significados, lo que enriquece la experiencia artística. Babel se convierte así en un espacio de reflexión sobre la diversidad y la necesidad de unirnos frente a las divisiones que nos impone la sociedad.

En su presentación en el Teatro Lope de Vega de Sevilla, la obra respira esta filosofía, mostrando un movimiento dinámico y armónico, donde cada intérprete puede brillar sin perder de vista el concepto del grupo. Los momentos individuales se entrelazan con el colectivo, representando la esencia de lo que significa crear sinergias en danza.

En resumen, Babel. Torre viva no es solo un espectáculo, sino una exploración de las posibilidades que ofrece la danza para comunicarse y generar un lenguaje común que trascienda las diferencias culturales. Como señala Coria, «todas las culturas están muy cerca unas de otras y para entendernos no necesitamos ser iguales». La obra desafía al espectador a reflexionar sobre la unión en la diversidad, un mensaje cada vez más relevante en un mundo fragmentado.