A raíz de un reciente fallo del Tribunal de Apelaciones del Quinto Circuito, la ciudad de Jackson, Mississippi, se enfrenta a importantes cuestionamientos sobre el acceso a agua potable limpia. La corte desestimó una demanda presentada por residentes de la ciudad relacionada con la contaminación por plomo en el suministro de agua, argumentando que el derecho constitucional a agua potable no está garantizado en la Constitución de EE. UU.
El tribunal, en su decisión del 4 de septiembre, respaldó un fallo anterior que rechazó la demanda de cuatro residentes: Priscilla Sterling, Raine Becker, Shawn Miller y John Bennett. Estos individuos sostenían que la administración municipal sabía que estaba permitiendo que los ciudadanos ingirieran agua peligrosa y que este problema violaba su derecho a la integridad corporal bajo la Cláusula del Debido Proceso de la Décimocuarta Enmienda.
En su dictamen mayoritario, el juez Kurt Engelhardt reconoció la gravedad de la privación del acceso a agua limpia, pero indicó que esto no constituye una infracción de un derecho profundamente arraigado en la Constitución. “Estamos escépticos de que el derecho a no ser dañado por agua contaminada con plomo encaje dentro del derecho a la integridad corporal”, declaró, añadiendo que la corte no encontró precedentes históricos o jurisprudencia del Tribunal Supremo que validara tal afirmación.
Implicaciones del fallo
La demanda se originó de pruebas realizadas por el Departamento de Salud del Estado de Mississippi entre 2010 y 2013, las cuales mostraron un incremento en los niveles de plomo en el agua de Jackson. Los demandantes afirmaron que la ciudad falló en implementar medidas para detener la creciente contaminación y proporcionó información engañosa respecto a la seguridad del agua que consumían los ciudadanos.
El juez Engelhardt enfatizó que la exposición al plomo derivada de la mala gestión de la ciudad es “totalmente diferente” de casos anteriores donde se violó el derecho a la integridad corporal, como en situaciones de cirugía forzada o medicación involuntaria. La corte determinó que la Constitución no ofrece un recurso por cada falta de un gobierno y sugirió que los residentes busquen otras vías para obtener soluciones, como elegir representantes más competentes o presentar peticiones al gobierno.
Este análisis sobre el acceso a agua limpia resalta una realidad preocupante en Estados Unidos, donde el derecho al agua potable no está explícitamente incluido en la Constitución federal ni en la de Mississippi. Sin embargo, algunos estados, entre ellos California y Virginia, han establecido garantías para el acceso a agua segura, planteando un contraste significativo con la situación en Jackson.
