Telefónica está llevando a cabo una reestructuración significativa dentro de su división tecnológica, que ha experimentado un notable crecimiento desde su creación en 2019. En este periodo, Telefónica Tech ha multiplicado su volumen de negocio, alcanzando ingresos globales de 2.222 millones de euros en 2025, lo que refleja un crecimiento robusto en un sector en constante evolución.
Este proceso de reorganización busca integrar y simplificar las diversas sociedades del grupo en España bajo la dirección de Sofía Collado, quien ahora reporta directamente a Borja Ochoa. Se estima que esta medida eliminará duplicidades tanto administrativas como comerciales y permitirá un mejor aprovechamiento de los recursos humanos especializados, optimizando así la atención a un mismo cliente.
Un crecimiento sólido y sostenible
La unidad de negocio tecnológica de Telefónica fue diseñada para agrupar varios servicios, incluyendo ciberseguridad, nube, IoT y Big Data. Desde su lanzamiento, ha crecido significativamente, impulsado tanto por iniciativas internas como por adquisiciones estratégicas. En 2021, los ingresos de Tech rondaban los 1.000 millones de euros; cuatro años después, esta cifra ha superado los 2.200 millones, lo que subraya la importancia de esta área como motor de crecimiento para el grupo.
Sin embargo, es importante destacar que gran parte de estos ingresos provienen de operaciones internacionales. En España, la situación es diferente, ya que Telefónica mantiene varias sociedades. Un ejemplo notable es Telefónica Cybersecurity & Cloud Tech, que reportó ingresos de 1.067,4 millones de euros en 2025, marcando un aumento del 12,3% respecto al año anterior, aunque se enfrenta a pérdidas significativas debido a ajustes contables.
En paralelo, Telefónica IoT & Big Data Tech mostró un crecimiento sobresaliente, con ingresos de 330,44 millones de euros en 2025, lo que representa un asombroso incremento del 46,48% en comparación con el año anterior.
Optimizando la estructura corporativa
La reorganización de Telefónica Tech incluye la concentración de sus participaciones en una sociedad holding, que facilitó una visión clara de la estructura financiera del perímetro español. La holding contabilizó inversiones en empresas del grupo por aproximadamente 914 millones de euros, evidenciando la dimensión del negocio y su potencial a futuro.
Además, el interés de los mercados por la filial tecnológica como posible candidato a una operación estratégica, ya sea a través de un socio inversor o una futura salida a Bolsa, ha sido un factor motivador. Este tipo de reestructuración podría allanar el camino para una valoración más clara y efectiva del negocio si se decide avanzar hacia una disolución o venta parcial en el futuro.
A medida que esta reorganización toma forma, se busca cimentar una estructura más eficiente y menos compleja, lo que facilitaría futuras operaciones corporativas. Esta estrategia permitirá que Telefónica muestre una presentación más clara de su negocio nacional frente a su crecimiento internacional, ayudando a diferenciar entre las realidades complicadas de las sociedades locales y el esfuerzo continuo de expansión a nivel global.
De esta forma, Telefónica se posiciona para seguir explorando oportunidades en el ámbito tecnológico, creando un entorno más propicio para el crecimiento sostenido y la captación de inversores interesados en un sector en expansión.
