El partido de extrema derecha Alternativa para Alemania (AfD) ha alcanzado un hito significativo en las elecciones de Sajonia-Anhalt, donde ha obtenido aproximadamente el 44% de los votos y 39 escaños en el Parlamento regional, quedándose a solo tres escaños de la mayoría absoluta. Estos resultados representan un cambio drástico para la CDU, el partido democristiano liderado por Friedrich Merz, que ha visto descender su representación de 40 a 16 diputados, marcando una de las peores caídas en su historia reciente.
El candidato de la CDU, Sven Schulze, admitió que la pérdida de votos, que se traduce en la mitad de los apoyos que recibieron en las elecciones de 2021, es un resultado calamitoso. Por su parte, el líder de AfD, Ulrich Siegmund, ha celebrado esta victoria como un mensaje que se puede replicar en todo el país, rodeado de una manifestación de entusiasmo en la sede del partido en Magdeburgo.
El camino hacia la gobernanza para AfD podría depender de la posición del partido de izquierda nacionalista BSW. Informes recientes sugieren que BSW ha superado el umbral del 5% necesario para entrar en el Parlamento, convirtiéndose en el único partido dispuesto a facilitar la investidura de Siegmund, a pesar del contexto de creciente polarización política en Alemania.
El panorama electoral
AfD ha mostrado un crecimiento impresionante desde su fundación en 2013, logrando capturar cuatro alcaldías en municipios pequeños y posicionándose como la segunda fuerza más votada en las elecciones federales de 2025. Sin embargo, su expansión ha suscitado preocupación entre detractores y entidades estatales, quienes advierten que sus propuestas extremistas y racistas amenazan el Estado de derecho.
En esta contienda, el Partido Socialdemócrata (SPD) mantuvo una ligera disminución, pasando de nueve a ocho diputados, mientras que los liberales del FDP han quedado fuera del Parlamento. Los Verdes también han cosechado éxitos, aumentando su representación a ocho escaños. La incertidumbre persiste en torno a BSW, que enfrenta una crisis interna tras la escisión de varios de sus miembros en Turingia, lo que podría complicar su capacidad para influir en el futuro político de Sajonia-Anhalt.
Siegmund ha declarado que su partido no teme la posibilidad de unas nuevas elecciones, sugiriendo que podrían conseguir entre el 50% y el 55% de los votos. Alice Weidel, líder de AfD, ha advertido que si la CDU mantiene su cordón sanitario y continúa colaborando con la izquierda, probablemente enfrentarán una crisis de legitimidad electoral en el futuro.
Una jornada electoral convulsa
La participación electoral fue notablemente alta, alcanzando cifras cercanas al 80%, lo que podría establecer un nuevo récord para Sajonia-Anhalt. Este interés por el sufragio se vio acompañado de una fuerte presencia policial, desplegada para prevenir cualquier altercado tras manifestaciones en contra de AfD que reunieron a miles de personas.
En una atmósfera de tensión política, AfD ha cuestionado la integridad del sistema electoral, animando a sus simpatizantes a supervisar el recuento de votos. Este enfoque marca un cambio relevante en la dinámica política, al poner en tela de juicio la confianza en las instituciones democráticas. Entre quienes apoyan a AfD, como Birgit, una votante de 67 años, se expresa una frustración profunda por la situación socioeconómica actual, lo que ha llevado a un alejamiento de las opciones políticas tradicionales.
La jornada electoral ha puesto en evidencia el creciente descontento de sectores de la población y ha subrayado la importancia de comprender las dinámicas detrás del ascenso de partidos como AfD, que continúan desafiando las estructuras establecidas en la política alemana.
