En un entorno deportivo donde la conectividad y la interacción son esenciales, las franquicias buscan constantemente innovar para mejorar la experiencia de los aficionados. Un ejemplo destacado es la reciente ampliación de la colaboración entre AT&T y los Dallas Cowboys, que se extiende hasta 2055 y que viene acompañada de características tecnológicas que transforman el día de juego.
Una de las innovaciones más llamativas es Reception Connection, un juego de realidad mixta que permite a los aficionados competir y probar sus habilidades contra el mariscal de campo Dak Prescott. Además, la función Starbase Connection convertirá fotos enviadas por los fans en videos personalizados generados por inteligencia artificial, que se proyectarán en las pantallas del estadio.
AT&T también ha implementado un sistema de mapeo interactivo denominado digital wayfinding, que está integrado en la aplicación de los Cowboys y en ocho quioscos de entrada físicos. Esto tiene como objetivo facilitar la navegación dentro del estadio, mejorando así la experiencia general del espectador.
La importancia de la conectividad híbrida
Detrás de estas experiencias interactivas, se encuentra un enorme esfuerzo ingenieril. El AT&T Stadium cuenta con más de 261 millas de fibra óptica y cerca de 1,000 antenas que gestionan el tráfico de red. Este sistema es crucial para atender a los 93,188 aficionados que asistieron al último partido inaugural contra los Washington Commanders.
Zee Hussain, líder de soluciones empresariales globales en AT&T Business, afirma que la conectividad va más allá de una simple conexión rápida; se trata de un hilo invisible que sostiene toda la operación del día del juego. Desde la apertura de entradas en aplicaciones como SeatGeek y Ticketmaster, hasta el funcionamiento de los puntos de venta, la conectividad es fundamental para una experiencia fluida.
El comportamiento de los aficionados indica que desean capturar y compartir sus experiencias al instante, lo que hace de la conectividad un elemento vital en la actualidad.
Solucionando la congestión de red
A pesar de la infraestructura robusta, eventos cruciales como un touchdown decisivo pueden provocar congestión en la red. Para superar esto, AT&T ha lanzado Turbo Live, una característica que permite a los usuarios reservar acceso prioritario a la red durante el evento. Disponible para usuarios de diferentes proveedores, esta función tiene un costo que oscila entre 5 y 15 dólares por evento, dependiendo de la demanda.
Turbo Live ya se ha implementado en 11 importantes lugares deportivos y de entretenimiento, desde Lambeau Field hasta el Sphere en Las Vegas. Esta función se asemeja a un pase rápido en parques de diversiones, donde algunos aficionados están dispuestos a pagar más para una experiencia garantizada sin interrupciones.
Los altos costos de este tipo de infraestructura, como Wi-Fi de alta densidad y múltiples millas de fibra óptica, justifican la necesidad de estas soluciones tecnológicas. Hussain menciona que, aunque Turbo Live no reemplaza la necesidad de una buena conectividad, sí ofrece una experiencia diferenciadora para quienes valoran el acceso rápido a aplicaciones y la capacidad de compartir contenido en tiempo real.
La experiencia integral del aficionado
La implementación de iniciativas como Turbo Live es solo una parte del desafío. Matt Messick, CIO de los Dallas Cowboys, señala que la evolución de la tecnología en los estadios debe enfocarse en dominar la experiencia del aficionado desde que entra al recinto. Anteriormente, el objetivo era simplemente permitir que los aficionados ingresaran de manera eficiente, pero ahora se busca anticipar su comportamiento y optimizar la navegación y las concesiones.
Messick enfatiza la importancia de aprovechar los años de datos acumulados para transformar esta información en experiencias auténticas y memorables, que los aficionados ni siquiera noten, pero que hagan su visita mucho más fluida y placentera.
