Arancha Torres asume el liderazgo en el sector empresarial

Arancha Torres asume el liderazgo en el sector empresarial

Capgemini España inicia una nueva etapa con el nombramiento de Arancha Torres González como nueva presidenta y consejera de la filial, asumiendo su cargo oficialmente el 1 de septiembre. Torres reemplaza a Francisco Bermúdez Atalaya, en un movimiento que refleja una clara renovación en la alta dirección de la empresa.

Este cambio en la cúpula directiva sigue a la reciente llegada de Laurent Perea, quien tomó las riendas como consejero delegado (CEO) en febrero, sucediendo a Luis Abad. La trayectoria de Torres con Capgemini se extiende por más de diez años, habiéndose desempeñado anteriormente como vicepresidenta del área de Recursos Humanos en España desde 2015 y, más recientemente, como vicepresidenta y Chief Human Resources Officer para Europa Central y del Sur desde 2022.

En su papel anterior, Torres gestionó la estrategia de recursos humanos para aproximadamente 14 países y más de 38,000 empleados. Entre sus responsabilidades se incluían la transformación organizativa, el desarrollo de liderazgo y la gestión del talento, evidenciando su habilidad en la operación de una compañía multinacional en un entorno competitivo.

Previo a su trayectoria en Capgemini, Arancha Torres acumuló 16 años de experiencia en PwC, donde desempeñó múltiples roles en el área de Recursos Humanos, ascendiendo a Managing Director – Human Capital en España entre 2011 y 2015. Su experiencia en esta firma le permitió contribuir a la estrategia de capital humano en una estructura de más de 4,000 profesionales, participando activamente en comités clave de ventas, innovación y operaciones.

Cambio de liderazgo en un contexto de reestructuración

La llegada de Arancha Torres coincide con un momento crítico para Capgemini España, tras llevar a cabo uno de los mayores ajustes de personal en su historia reciente. En mayo, la empresa anunció la salida de aproximadamente el 6.45% de su plantilla de 11,000 empleados, cifra que se traducía en 748 despidos iniciales. Sin embargo, tras negociaciones, el número final se redujo. Este ajuste afectó a siete centros de trabajo en varias ciudades como Madrid, Barcelona, Valencia, entre otros.

La mayoría de las salidas fueron gestionadas a través de adhesiones voluntarias, con indemnizaciones superiores a los mínimos legales ofrecidas, incluyendo hasta 38 días por año trabajado y un máximo de 20 mensualidades para empleados menores de 63 años. Además, se implementaron medidas de protección para colectivos en situación de vulnerabilidad, dándole un matiz humano a la reestructuración.

Capgemini justificó este movimiento como una necesidad de adaptarse a la aceleración del cambio tecnológico y a las cambiantes demandas de los clientes, enfocado en garantizar la sostenibilidad a largo plazo de la compañía. En este contexto, el nombramiento de Torres adquiere un significado especial, dado su profundo conocimiento en gestión de personas y su visión necesaria para liderar la organización hacia el futuro.