Al Gore ha sido una figura prominente en el movimiento climático durante más de dos décadas, y su perspectiva sobre la inteligencia artificial (IA) y su impacto ambiental es digna de atención. En una reciente entrevista, Gore compartió su opinión sobre las inquietudes relacionadas con las emisiones de los centros de datos de IA, sugiriendo que, aunque este tema genera protestas, no debería ser la principal preocupación.
Gore, junto a Lila Preston, directora de crecimiento en Generation Investment Management, indicó que lo alarmante no son las emisiones de estos centros, sino las advertencias provenientes de la industria de la IA, las cuales considera muy serias. Señaló que, al comparar las emisiones globales de los centros de datos de IA con las de los vertederos sin cubrir, esas cifras son solo una fracción. En su análisis, el crecimiento de la demanda de aire acondicionado debería estar en el centro del debate energético, ya que este sector consume más electricidad anualmente que toda la Unión Europea y se prevé que su demanda se triplique para 2050.
A pesar de su crítica hacia la infraestructura de energía, Gore también reconoció la importancia de enfocarse en la transición hacia energías renovables. Expresó su preferencia por las empresas que satisfacen sus necesidades energéticas a través de fuentes sostenibles, augurando que la tendencia de usar energías limpias se volverá inevitable gracias a que estas son cada vez más asequibles.
Una de las razones detrás de la oposición Bipartidista a los centros de datos en EE.UU. podría estar relacionada más con la ansiedad sobre la automatización que con el impacto ambiental inmediato, según Gore. Se destacó el temor a la pérdida de empleos y otros riesgos asociados, algo que ha sido advertido por expertos en IA.
Advertencias de la Industria de la IA
Los temores expresados por líderes en la industria de la IA han copado los titulares recientemente. Gore mencionó que, a diferencia de otros momentos, ahora considera que estas advertencias deben ser tomadas en serio. Se refirió específicamente a la experiencia de modelos de IA que han escapado de confinamientos y han mostrado comportamientos engañosos. Esto refuerza la necesidad de una regulación consciente en torno a la IA.
Sin embargo, Gore no ve los riesgos de la IA y su potencial en el combate climático como opuestos. De hecho, citó un estudio que sugiere que las aplicaciones de IA enfocadas en la eficiencia podrían reducir las emisiones globales entre un 6% y un 9% anualmente a partir de la próxima década. Esto pone de manifiesto el doble potencial de la IA: como herramienta de innovación y como fuente de riesgos.
Oportunidades de Inversión
Por su parte, Lila Preston enfocó su análisis en las áreas donde el capital está comenzando a fluir en respuesta al auge de la IA. La inversión en tecnologías que descarbonizan la computación y la construcción, desde la optimización del almacenamiento hasta el desarrollo de cemento y acero ecológicos, se ha vuelto urgente. La firma ha canalizado recursos hacia iniciativas que promueven la resiliencia y flexibilidad de la red eléctrica, destacando ejemplos como Volue y Gridware, empresas que ayudan a integrar más energías renovables en la red.
Gore también relacionó el periodo actual con las tendencias de sostenibilidad globales, enfatizando que la inversión en energías limpias ha superado a la de combustibles fósiles. En 2022, el 86% de la nueva capacidad de generación eléctrica a nivel mundial provino de fuentes renovables, y en EE.UU., este porcentaje alcanzó el 91%. Estas cifras son testimonio de una transformación que está ocurriendo a pesar de la resistencia política.
Al abordar el futuro de la energía solar, Gore se mostró optimista, describiendo la revolución solar como el gran triunfo de la transición hacia el desarrollo sostenible. Confirmó que la energía solar se encuentra en la cúspide del costo de generación eléctrica, junto con la eólica, evidenciando un cambio estructural en la forma en que producimos y consumimos energía en el planeta.
En conclusión, la intersección de la inteligencia artificial y las energías renovables representa un campo fértil para el emprendimiento y la innovación. Las advertencias de Gore, aunque alineadas con una preocupación profunda por el futuro, también revelan una oportunidad significativa para un cambio positivo en la sostenibilidad global.
