Adient implementa un ERTE de un año en su planta de Alagón para enfrentar desafíos económicos

Adient implementa un ERTE de un año en su planta de Alagón para enfrentar desafíos económicos

La planta de Adient en Alagón se enfrenta a un periodo incierto tras la reciente comunicación de la dirección sobre la intención de aplicar un expediente de regulación temporal de empleo (ERTE). Esta medida, que se mantendrá vigente desde el 1 de octubre de 2026 hasta el 30 de septiembre de 2027, se justifica por “causas productivas” que afectan a la plantilla.

Adient, reconocida en el sector de la automoción por su producción de componentes metálicos para asientos de vehículos, ha visto en los últimos tiempos cómo su situación se complicaba. Desde su inicio en la década de los 90, cuando comenzó fabricando pequeñas piezas para Opel España, la compañía ha evolucionado para abastecer a diversas marcas del sector, incluyendo a gigantes como Volkswagen, Stellantis y Ford.

Impacto del ERTE en la plantilla

El ERTE que se avecina llega en un contexto en el que la planta de Alagón cuenta con aproximadamente 2.200 empleados distribuidos en cinco instalaciones en España. Esta no es la primera vez que la empresa recurre a medidas drásticas; a finales de 2022, se anunció un ERE que afectaba al 25% de la plantilla, lo que significaba la posible salida de hasta 178 trabajadores. Se detalló que 140 de estos empleos eran de operarios, mientras que el resto incluía posiciones en mantenimiento y administrativas.

La situación es especialmente delicada dado que una gran parte de la plantilla supera los 45 años, lo que complica la reinserción laboral para muchos de ellos. Este factor fue señalado por el comité de empresa, el cual muestra preocupación por el futuro de sus integrantes.

Reacciones de los sindicatos

Ante la noticia del ERTE, los sindicatos han expresado su firme oposición. El sindicato CCOO destacó que Adient es el proveedor principal de asientos para modelos destacados de Seat, como los León y Cupra Formentor, lo que subraya la importancia de la planta en la cadena de producción. UGT, por su parte, catalogó la medida como “nueva agresión” y advirtió sobre el riesgo que corre la estabilidad laboral de más de un centenar de familias.

Además, ambos sindicatos han instado a la dirección de Adient a reconsiderar la aplicación del ERTE y a buscar alternativas que no impliquen despidos, como la recuperación de trabajos externalizados. La presión continua de los representantes laborales resalta la necesidad de una negociación efectiva que aborde el futuro de la planta y sus trabajadores.

Mientras tanto, la decisión de la empresa refuerza la percepción de que la industria automotriz está en una fase crítica, marcada por la incertidumbre y la necesidad de adaptarse a un mercado en constante evolución.