Xiaomi ha presentado sus resultados financieros correspondientes al segundo trimestre, registrando un beneficio neto de 9.460 millones de yuanes (aproximadamente 1.400 millones de dólares). Este resultado refleja una caída del 21% en comparación con el mismo periodo del año anterior, aunque superó las expectativas de los analistas. Los ingresos totales también han disminuido, cayendo un 6,1% hasta alcanzar los 108.920 millones de yuanes.
En un comunicado oficial, la compañía destacó que «los incrementos significativos en los costes de componentes clave, incluida la memoria, junto con la intensificación de la competencia, generaron dificultades para nuestro negocio». Esto sugiere que la empresa enfrenta retos significativos en un entorno de mercado cada vez más competitivo.
En concreto, los ingresos por la venta de smartphones se redujeron en un 7,5% interanual, hasta los 42.100 millones de yuanes. El margen bruto en este segmento se desplomó al 8,5%, en comparación con el 11,5% del año anterior, reflejando el impacto del encarecimiento de los componentes esenciales. Durante el trimestre, Xiaomi distribuyó 31,2 millones de unidades de smartphones, lo que representa una caída del 26% respecto al año pasado, marcando así el segundo trimestre consecutivo de descensos.
Causas de la disminución en los envíos
Esta situación se ha visto exacerbada por la crisis global de chips de memoria, que ha afectado a varios fabricantes de dispositivos. Proveedores como Samsung Electronics y SK Hynix han priorizado la producción de memorias avanzadas para centros de datos dedicados a inteligencia artificial, lo que ha intensificado la escasez de productos de memoria convencional y ha disparado sus precios.
La estrategia de Xiaomi, que busca abarcar un amplio espectro de la demanda en el mercado de smartphones, ha hecho que la compañía esté más vulnerable a esta escasez. Según Counterpoint, Xiaomi ha sido la marca que ha experimentado la mayor caída en envíos de teléfonos inteligentes entre los cinco principales fabricantes del mundo en este trimestre.
A pesar de los desafíos en el ámbito de los smartphones, la división de vehículos eléctricos de Xiaomi reportó un crecimiento notable. Los ingresos en este segmento alcanzaron los 23.900 millones de yuanes, un incremento del 15,9% en comparación con el año anterior. Durante el mismo periodo, la compañía entregó 104.199 vehículos, lo que representa un aumento del 28,2%, mostrando así un crecimiento en un área que parece contrarrestar las dificultades en su línea de smartphones.
