Granada ha sido nuevamente escenario de un fuerte terremoto que alcanzó una magnitud de 4,8 grados. El seísmo, que ocurrió poco después de las diez y media de la mañana, tuvo su epicentro en el municipio de Gójar, cerca de Alhendín. Este evento dejó un saldo de tres heridos leves y generó numerosos daños materiales en la zona. El Instituto Geográfico Nacional (IGN) ha indicado que la profundidad del temblor fue muy superficial, lo que provocó que la sensación del movimiento se extendiera a amplias áreas del territorio andaluz.
Según el servicio de Emergencias 112 de Andalucía, se han recibido más de 500 llamadas reportando desprendimientos y grietas en diferentes estructuras. La Junta de Andalucía ha confirmado que una de las personas herida es menor de edad y fue trasladada a un centro hospitalario para su atención. Además, unas 600 personas han sido desalojadas de sus viviendas en Las Gabias como medida de precaución.
La población ha reaccionado con temor frente a este suceso, recordando experiencias previas. Residentes como Alfonso Malpica describieron la intensa sensación de movimiento en sus hogares, mientras que otros, como Esther Sanz, compartieron historias de objetos dañados e incomodidades posteriores al temblor. El miedo se ha apoderado de muchos, llevando a algunos vecinos a buscar refugio en zonas más seguras, como vehículos o áreas despejadas.
Las réplicas del temblor se han sucedido con rapidez, con magnitudes que oscilaron entre 2,6 y 4,2, lo que ha intensificado aún más la inquietud de los habitantes. Desde el 14 de agosto, se han registrado más de 150 temblores en la provincia, lo que ha llevado al Ayuntamiento de Granada a pasar de una fase de preemergencia a una situación de emergencia nivel 1, facilitando así la activación de recursos y servicios necesarios para afrontar esta situación.
Consecuencias en Infraestructura
Las repercusiones del seísmo han afectado gravemente a varias infraestructuras. Edificios, tanto públicos como privados, han presentado daños evidentes. Por ejemplo, el centro de salud de Otura ha sido acordonado debido a la aparición de grietas, y la caída de ladrillos ha dañado la chimenea de la Feria de Muestras de Armilla. En el barrio del Zaidín, varios vehículos han quedado aplastados por el desprendimiento de cornisas, lo que refleja la seriedad de las consecuencias.
Ante esta situación, se han llevado a cabo desalojos masivos en Las Gabias y se han cerrado diversas iglesias y otros edificios con el objetivo de salvaguardar la seguridad de los ciudadanos. Las autoridades han habilitado espacios temporales para atender a los afectados, proporcionando asistencia básica. La Junta ha reforzado el Plan de Emergencia por riesgo sísmico, que sigue en fase activa tras el último temblor.
Por su parte, el Patronato de la Alhambra ha optado por cerrar preventivamente los Palacios Nazaríes y la Alcazaba meter hasta asegurarse de que no haya daños significativos. Aunque se ha indicado que hasta el momento no se han detectado daños estructurales graves en este emblemático monumento, sí se han reportado algunos incidentes menores en sus elementos decorativos.
El impacto de este seísmo ha sido ampliamente sentido en otras localidades, no solo en Granada, sino también en provincias cercanas como Málaga y Almería, donde se han reportado movimientos perceptibles. Las autoridades continúan evaluando el alcance de los daños mientras instan a la población a mantener la tranquilidad y seguir las recomendaciones de seguridad.
