Volta, una startup de inteligencia artificial basada en Londres, ha emergido de la fase inicial de desarrollo tras haber completado rondas de financiamiento que valoran la empresa en 2.07 mil millones de euros (2.4 mil millones de dólares). Estas rondas de inversión, una de seed y otra de serie A, fueron lideradas por destacados inversores, entre los que se encuentran Azora, Andreessen Horowitz, Altimeter y NVIDIA, así como socios estratégicos como la oficina familiar de Michael Dell y Matter Venture Partners.
La startup ha recaudado un total de 259.8 millones de euros (300 millones de dólares) en las mencionadas rondas. Además, ha anunciado una asociación estratégica valorada en 8.6 mil millones de euros (10 mil millones de dólares) con un laboratorio de inteligencia artificial para desarrollar una «fábrica de IA» en Europa, proyecto que se lleva a cabo junto a Bitdeer. Fuentes oficiales indican que este contrato es con Anthropic, una empresa emergente en el campo de la inteligencia artificial.
Ricard Boada, cofundador y CEO de Volta, destacó que «el cómputo se ha convertido en una nueva clase de activo de infraestructura», comparando la evolución del cómputo a la de otros hitos tecnológicos históricos. Según Boada, la visión de Volta es construir «La Utilidad del Cómputo», garantizando que esta tecnología funcione con la misma fiabilidad y transparencia que la electricidad.
Fundada en 2026 por Boada y Sofia Gumuzio, Chief Corporate Development Officer, Volta se presenta como una plataforma de infraestructura de IA completamente integrada y socia de NVIDIA Cloud. Su misión es proporcionar acceso a infraestructura dedicada de IA que sea confiable y escalable, utilizando capital de infraestructura a bajo costo.
La empresa está enfocada en abordar lo que considera un gran cuello de botella en la infraestructura de inteligencia artificial: la falta de acceso a capital asequible. Volta integra capital institucional, terrenos, centros de datos y operaciones en una única plataforma, permitiendo el desarrollo más rápido y costo-efectivo de fábricas de IA.
Uno de sus proyectos se localiza en Noruega y contará con una capacidad de 133 MW, impulsada por los sistemas NVIDIA Vera Rubin. Esta iniciativa es solo el primer paso de un ambicioso pipeline que supera 1 GW de capacidad de energía a corto plazo en América del Norte y Europa. Además, Volta planea desplegar múltiples gigavatios de capacidad para 2030, utilizando la plataforma DSX de NVIDIA.
Sofia Gumuzio señaló que «la IA está transformando el cómputo de un producto tecnológico a infraestructura crítica», subrayando que el éxito de esta transformación requiere una plataforma capaz de movilizar capital, asegurar energía y ejecutar a gran escala. Para ello, Volta ha establecido un Programa de Infraestructura de IA en colaboración con Azora, que asegura una fuente de capital a gran escala, no dilutivo, favoreciendo su capacidad de desarrollo.
En el ámbito del desarrollo tecnológico, Volta también adquirió la tecnología Genesis Cloud, lo que le permite gestionar clusters de IA en la nube de forma eficiente y rápida, integrando capacidades de nueva infraestructura con un stack de software sólido. Desde su fundación, la empresa ha crecido hasta contar con un equipo de alrededor de 100 profesionales en Londres, Palo Alto y Nueva York.
