El Secretario del Tesoro afirma que la economía en forma de "K" ha terminado y expresa su cansancio por el tema

El Secretario del Tesoro afirma que la economía en forma de «K» ha terminado y expresa su cansancio por el tema

En un momento crítico para la economía estadounidense, el Secretario del Tesoro, Scott Bessent, ha declarado que el fenómeno de la economía en forma de «K» está superado. Durante entrevistas recientes, Bessent ha expresado su optimismo, sugiriendo que los trabajadores de los estratos bajos están comenzando a ver una mejora en sus salarios. Sin embargo, su perspectiva contrasta fuertemente con las evaluaciones de diversos economistas que sugieren que las disparidades económicas continúan marcando la pauta.

En sus declaraciones, Bessent argumentó que la inflación está desacelerándose y que la economía presenta signos de recuperación, con mejoras notables para el 25% de los trabajadores de menores ingresos. Según sus palabras, estos trabajadores han experimentado un aumento del 2% en sus salarios y se benefician de recortes fiscales implementados en la administración anterior. No obstante, estas afirmaciones han sido recibidas con escepticismo por parte de analistas que apuntan a que la realidad económica sigue siendo compleja y desigual.

Mark Zandi, economista en jefe de Moody’s Analytics, ha señalado que los datos sugieren que la economía en forma de «K» sigue vigente. Este concepto se refiere a la brecha creciente entre los hogares de altos ingresos y aquellos de ingresos medios y bajos, una situación que se ha intensificado desde la pandemia. Zandi destaca que, mientras los hogares que ganan $200,000 o más al año han visto un incremento del 6.5% en sus gastos, las familias en el 80% inferior de la distribución no han sufrido cambios significativos en sus ingresos tras ajustar por inflación.

Desigualdad persistente

La economista Beth Ann Bovino también se ha pronunciado sobre la persistencia de estas desigualdades, afirmando que las fuerzas subyacentes de la economía han estado construyéndose a lo largo de décadas. Según Bovino, la presión inflacionaria actual, junto con el impacto del aumento de tasas de interés y la adopción creciente de la inteligencia artificial, contribuyen a mantener esta dinámica de recuperación desigual.

Por su parte, el profesor Peter Ricchiuti de la Universidad de Tulane ha argumentado que la recuperación en forma de «K» continúa siendo relevante, destacando que aquellos con activos significativos, como acciones y propiedades, están disfrutando de las ganancias que traen las subidas en el mercado, mientras que aquellos con menos recursos enfrentan dificultades crecientes.

El legado de la economía en «K»

El término «K-shaped economy» describe una situación en la que, aunque la economía en general puede mostrar signos de crecimiento, no todos los sectores aparecen beneficiados de la misma manera. Esta divergencia se ha vuelto más evidente en tiempos de crisis, con la reciente pandemia acentuando las diferencias existentes entre los diversos grupos socioeconómicos.

Como se ha evidenciado, la intervención del Tesoro y las políticas económicas han tenido un impacto desigual, dejando a muchos estadounidenses preocupados por su situación financiera en un contexto donde la inflación y los costos de vida continúan creciendo. La lucha entre diferentes visiones sobre el estado de la economía representa un desafío no solo para los responsables de políticas, sino también para los ciudadanos que enfrentan la realidad del mercado.