La Revolución Industrial: ¿Un modelo viable para el crecimiento económico explosivo actual?

La Revolución Industrial: ¿Un modelo viable para el crecimiento económico explosivo actual?

La inteligencia artificial (IA) está llamada a ser una de las fuerzas más disruptivas dentro de la economía global, generando debates sobre su potencial para alcanzar tasas de crecimiento económico sin precedentes. Este artículo examina la posibilidad de que la IA evoque un crecimiento acelerado, utilizando como comparación el impacto que tuvo la Revolución Industrial en el Reino Unido entre los siglos XIII y XVII, y discutiendo si es razonable prever que se produzcan incrementos en las tasas de crecimiento como los que se experimentaron en ese periodo histórico.

Históricamente, el crecimiento anual del Producto Interno Bruto (PIB) per cápita en el Reino Unido antes de la Revolución Industrial promedió un escaso 0.07%. Sin embargo, hacia 1850, este crecimiento comenzó a acelerarse, logrando tasas de aproximadamente 1.02% hasta 1913. Esta notable transformación sugiere que, si bien en su momento resultó notable, el aumento de las tasas de crecimiento puede ser una experiencia conocida y hasta esperada a lo largo de la historia económica.

El contexto de la Revolución Industrial

Durante el periodo de 1252 a 1652, por ejemplo, se observó que aproximadamente el 46% de los años superaron un crecimiento un 10% superior a la media histórica. Esto indica que, aunque el crecimiento era generalmente lento, las oscilaciones significativas no eran infrecuentes. En este contexto, algunos economistas argumentan que tal vez el aprendizaje del pasado debería guiarnos a ser más abiertos a las posibilidades de crecimiento acelerado impulsado por innovaciones actuales, como la IA.

Para ilustrar esta idea, se han analizado países contemporáneos con características similares al Reino Unido preindustrial. Ocho naciones, como Benin y Burundi, mostraron que el 19% de sus años superaron un crecimiento anual del 3.5% —una cifra que, aunque baja comparada con los estándares contemporáneos, es indicativa de que periodos de crecimiento acelerado no son del todo inusuales en contextos económicos similares.

¿Es razonable esperar un crecimiento acelerado hoy?

El reto para los economistas modernos es imaginar un escenario en el que la IA logre incrementar las tasas de crecimiento económico que hoy se consideran altas. En el contexto actual, una aceleración a un nivel del 10× respecto a la media sería equivalente a un crecimiento cercano al 19% anual en los Estados Unidos, un rango que no ha sido experimentado. De hecho, solo un 0.76% de los años en el mundo ha visto crecimientos superiores a esta cifra. Esto genera escepticismo respecto a las proyecciones optimistas sobre la economía impulsada por la IA.

A la vez, también resulta importante entender que la historia ha visto ejemplos de crecimiento explosivo, especialmente en naciones que partieron de una base económica muy baja, como fue el caso de Corea del Sur. Si bien tales eventos no son comunes, sugieren que hay condiciones excepcionales que podrían dar lugar a un crecimiento económico acelerado cuando se implementan nuevas tecnologías.

Reflexiones finales

La Revolución Industrial se caracterizó por un cambio en la dinámica económica mediante la creación de «años buenos» más frecuentes y «años malos» menos comunes. Las expectativas contemporáneas respecto a la IA deben partir de la distinción de los parámetros económicos actuales y pasados. Así, mientras la historia muestra que el crecimiento acelerado es posible, la naturaleza de dicha aceleración y las condiciones para que se dé difieren significativamente de lo que se conoció en el pasado.

En conclusión, aunque el potencial de crecimiento asociado con la inteligencia artificial es innegable, se deben considerar las lecciones históricas antes de trazar paralelismos entre la Revolución Industrial y el futuro económico que la IA pueda deparar. Lo que es necesario es un enfoque que tome en cuenta no solo la tecnología en sí misma, sino también las condiciones económicas y sociales que pueden facilitar o limitar su impacto en la economía global.