Michael Burry advierte sobre el entusiasmo de la IA y sus paralelismos con las burbujas puntocom.

Michael Burry, conocido por predecir el colapso de la burbuja inmobiliaria en 2008, ha expresado sus inquietudes sobre el actual optimismo desmedido en torno a la inteligencia artificial (IA). Burry, quien dejó de gestionar un fondo de cobertura para centrarse en su trabajo de escritura en Substack, compara esta euforia con las burbujas de las puntocom y del sector inmobiliario, advirtiendo que las repercusiones podrían ser aún más devastadoras que en el caso de Enron.

En discusiones recientes a través de su Substack, Burry observó que hay un «esfuerzo masivo y coordinado» para respaldar la narrativa del crecimiento de la IA. Esta situación le recuerda a momentos previos a crisis económicas, cuando líderes financieros aseguraban que no había burbujas en el sector. Recordó cómo, a inicios de 2000, muchas empresas tecnológicas reportaban crecimientos desmesurados sin una base real que los sustentara.

Su análisis también incluye una comparación de las valoraciones actuales de startups con las de las empresas puntocom durante su auge. Según Burry, el valor de muchas empresas emergentes de hoy es entre 100 y 1000 veces mayor que el de sus predecesoras en la etapa previa a su salida a bolsa, lo que ha generado la creación de aproximadamente 5000 unicornios en el ecosistema empresarial.

Inversiones y riesgos en el sector de la IA

Burry no se detiene ahí; sus preocupaciones se extienden a las grandes empresas tecnológicas que están invirtiendo sumas billonarias en infraestructura de IA. A su juicio, están asumiendo riesgos significativos que podrían afectar la estabilidad del mercado. Explicó que estos gastos de capital son desproporcionados respecto al valor real de las iniciativas, lo que podría derivar en una caída de la rentabilidad y afectar a los inversores.

El inversor también ha hecho hincapié en que las empresas de IA están utilizando prácticas cuestionables, como el gasto excesivo en microchips y centros de datos, y prolongando la depreciación para inflar sus ganancias. Además, ha criticado el uso de estructuras fuera de balance para ocultar riesgos, lo que podría crear una burbuja que se alimenta a sí misma.

En un análisis más profundo, Burry señala que la deuda está ocupando una proporción cada vez mayor del capital asignado a estas iniciativas. Este factor podría ser el detonante que inicie una nueva crisis económica, aunque los índices bursátiles estadounidenses continúan en ascenso, desestimando las advertencias de expertos como él.

Finalmente, Burry anticipa que hacia 2028, la capacidad de procesamiento dentro del ecosistema de IA podría volverse excesiva, sugiriendo que los mercados podrían empezar a reaccionar mucho antes de que esto ocurra. Su perspectiva plantea un escenario de posible crisis para una industria que, a pesar de su crecimiento, enfrenta riesgos considerables en su estructura financiera.