Instalación de barreras de contención en el espigón del Tarajal ante la llegada de inmigrantes a Ceuta: última hora en directo

Instalación de barreras de contención en el espigón del Tarajal ante la llegada de inmigrantes a Ceuta: última hora en directo

Marruecos enfrenta una creciente crisis migratoria tras la reciente llegada de alrededor de 60.000 migrantes a Ceuta, lo que ha desencadenado incidentes violentos en la región. Este fenómeno ha llevado a las autoridades marroquíes a detener a 70 personas que presuntamente participaron en los disturbios, investigándolos por delitos graves como tentativa de homicidio y daños a la propiedad.

La situación se intensificó en la madrugada del viernes, cuando grupos minoritarios, atrincherados en áreas desoladas cerca del paso fronterizo con Ceuta, se enfrentaron a las fuerzas de seguridad. Durante estas confrontaciones, varios vehículos fueron incendiados, lo cual ha elevado la preocupación por la seguridad en la zona.

Según fuentes oficiales, el acuerdo entre España y Marruecos que contempla la repatriación inmediata de migrantes irregulares ha comenzado a desplegarse, con cerca de 53.000 personas regresando a Castillejos durante la jornada del viernes. Sin embargo, esta repatriación ha generado un colapso en Castillejos, una ciudad con menos de 80.000 habitantes, donde la actividad comercial ha sido severamente limitada debido a temores de nuevos brotes de violencia.

Impacto en la población local y en los migrantes

A pesar de que miles de migrantes han comenzado a regresar a sus lugares de origen, muchos de ellos continúan vagando por las calles de Castillejos, donde buscan espacios para dormir y medios de transporte que les permitan salir de la localidad. Esta situación se agrava con el cierre de comercios, restaurantes y bancos, lo que ha creado un ambiente de incertidumbre y tensión tanto para los residentes como para los migrantes.

En los alrededores de la frontera, equipos de limpieza están trabajando para retirar los escombros, piedras y restos de vehículos que quedaron tras los revuelos, mientras la situación empieza a estabilizarse de forma gradual. Sin embargo, la tensión permanece latente en una región que ha sido históricamente un punto de cruce para migrantes en busca de una vida mejor.