La increíble historia de Bernarda Vera: Resurgimiento y búsqueda de identidad tras 53 años de desaparición durante la dictadura de Pinochet

La increíble historia de Bernarda Vera: Resurgimiento y búsqueda de identidad tras 53 años de desaparición durante la dictadura de Pinochet

La historia de Bernarda Rosalba Vera Contardo, una mujer de 80 años que por más de 50 años fue considerada desaparecida, ha cobrado relevancia en Chile tras su reciente identificación como viva. Este hallazgo, que descompone la narrativa histórica sobre las desapariciones forzadas en el país, ha dejado a su familia y a toda la sociedad con muchas preguntas sobre cómo pudo continuar su vida sin que su entorno lo supiera.

Vera, conocida como «Anita» durante su militancia en el Movimiento de Izquierda Revolucionario (MIR), había sido incluída en el Informe de la Comisión Nacional de Verdad y Reconciliación, emanada tras la dictadura de Augusto Pinochet. Su desaparición se había reportado días antes del golpe de Estado de 1973, y oficialmente se pensó que había sido ejecutada en 1973.

El reciente descubrimiento de su paradero se debe a una indagatoria del Plan Nacional de Búsqueda (PNB), creado en 2023 por el gobierno de Gabriel Boric para esclarecer el destino de las víctimas de la dictadura. Un equipo de investigación liderado por la periodista Pascale Bonnefoy encontró evidencias sorprendentes que contradecían los datos del Informe Rettig.

Desenterrando el pasado

Según la investigación, Vera logró huir hacia Argentina junto a otros militantes del MIR en 1973. Se unió al grupo guerrillero PRT-ERP en Tucumán y utilizó el alias «Carmen». Posteriormente, se trasladó a Brasil y, finalmente, se estableció en Suecia, donde cambió su nombre a «Benny». Este camino clandestino ha complicado la búsqueda de su paradero y la recopilación de datos sobre su vida posterior.

El regreso a Argentina en la década de 1980 con su familia dejó muchas incógnitas sobre su decisión de mantenerse alejadas de sus seres queridos. “Este es un daño sobre daño”, señala Bonnefoy al referirse a la dolorosa situación que enfrentó la familia, quienes pensaron que Vera había sido una víctima de la represión.

A pesar de los esfuerzos de su hija y otras autoridades para comprender su destino, el proceso fue difícil. La primera reunión entre la investigadora y la familia ocurrió en 2025 y fue extremadamente delicada. La familia, que había vivido con el dolor de su pérdida, tuvo que enfrentar la posibilidad de que Vera estaba viva, pero no había podido comunicarse con ellos.

El impacto de la historia en la actualidad

Este descubrimiento no solo altera la narrativa familiar de Vera, sino que también plantea preguntas esenciales sobre los procesos de justicia y reparación en Chile. Las investigaciones previas sobre su desaparición no habían arrojado resultados, lo que resalta cuán ineficaces han sido algunas indagaciones judiciales a lo largo de los años.

Bernarda Vera ahora reside en la provincia de Buenos Aires, Argentina, cerca de Mar del Plata, aunque ha decidido no hablar sobre su trayectoria. «La vida de Vera es una historia que no solo afecta a su familia, sino que también refleja las complejidades del legado de la dictadura en Chile», concluye Bonnefoy.

La revelación del paradero de Vera es un recordatorio del impacto duradero de las políticas represivas y del valor de las investigaciones en la búsqueda de la verdad. A medida que el PNB continúa su labor, el caso de Bernarda Vera se convierte en un baluarte para comprender las historias no contadas de tantas personas que vivieron en la sombra de la represión.