La selección femenina de baloncesto de España se prepara con entusiasmo y altas expectativas para el Mundial que comienza este viernes en Berlín. Después de no participar en la última edición hace cuatro años, el equipo se presenta como el vigente subcampeón de Europa, habiendo acumulado tres medallas en los últimos cuatro mundiales. Esta experiencia, junto con la reciente incorporación de jugadoras de la WNBA, alimenta la ilusión de alcanzar un resultado destacado.
Elisa Aguilar, presidenta de la Federación Española de Baloncesto (FEB), expresó su confianza en el equipo durante un acto de despedida: “El oro, ¿por qué no soñarlo? Volveremos con un resultado del que nos sentiremos orgullosos”. España se enfrentará a un torneo repleto de talentos, incluyendo selecciones poderosas como Estados Unidos y Australia. Sin embargo, Aguilar destacó la cohesión del equipo, señalando que “no hay ningún equipo mejor que vosotras juntas”.
El equipo español, que cuenta con el respaldo de una rica trayectoria, estará compuesto por 12 jugadoras, entre ellas cinco provenientes de la WNBA: Awa Fam, Raquel Carrera, María Conde, Alicia Flórez y Megan Gustafson. Esta última se unirá al grupo en Berlín y tendrá un tiempo limitado para integrarse antes del primer partido, algo que el seleccionador Miguel Méndez reconoce como un reto, al haber solo tres entrenamientos previos al debut.
La figura de Alba Torrens, capitana del equipo y única jugadora con experiencia en mundiales, se presenta como un pilar fundamental en este torneo. A sus 37 años, es vista como un referente por sus compañeras y por la presidenta Aguilar, quien la calificó como “la guardiana de lo que significa representar la camiseta de la selección”. Torrens ha manifestado el deseo del equipo de competir con humildad y ambición, lo que añade una perspectiva motivadora al grupo.
Grupo y Oportunidades en el Mundial
España compartirá grupo con Alemania, Mali y Japón, enfrentándose inicialmente a la selección anfitriona en lo que representará uno de los encuentros más difíciles de la fase de grupos. A pesar de haber ganado a Alemania en un amistoso reciente, la presión del debut en un Mundial siempre genera expectativas. El siguiente reto será ante Mali, donde el equipo buscará extender su racha positiva.
Con miras a las fases posteriores, la selección debe aspirar a finalizar en el primer lugar de su grupo. Esto les permitiría avanzar directamente a cuartos de final, evitando una posible repesca en los octavos, donde podría enfrentar a selecciones como Hungría o Corea del Sur. Con una preparación meticulosa y un equipo lleno de talento, España espera dejar una huella significativa en este campeonato mundial.
