La situación de los menores migrantes en Ceuta ha vuelto a ser tema de controversia tras las recientes declaraciones del portavoz nacional de Vox, José Antonio Fúster. En su intervención en un medio de comunicación, Fúster criticó abiertamente al presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, por lo que calificó como un “lloriqueo permanente” sobre la llegada de menores a la ciudad autónoma.
El portavoz de Vox no solo cuestionó la actitud del presidente, sino que además le exigió su dimisión, argumentando que Vivas no debe solicitar que estos menores sean repartidos entre otras comunidades autónomas españolas, sino que, conforme a la legislación vigente, deberían ser devueltos a Marruecos. Fúster enfatizó que este procedimiento es necesario para preservar la identidad, cultura, religión y lengua de los menores.
Postura de Vox frente a la migración de menores
Las palabras de Fúster resaltan una postura clara de Vox en lo que respecta a la gestión de la migración de menores no acompañados. El portavoz criticó la falta de firmeza de Vivas al no defender el retorno de los menores a su país de origen, cuestionando su llamado a la colaboración de otras comunidades autónomas para acoger a estos jóvenes.
“Siempre da por hecho que cada menor que llega debe ser redistribuido”, apuntó Fúster, sugiriendo que el presidente de Ceuta debería mostrar una oposición más contundente hacia las decisiones que afectan su región. Esta crítica se enmarca en un contexto más amplio de debates sobre la política migratoria en España y la responsabilidad de las comunidades autónomas en la atención a los menores migrantes.
El llamado a la política de devolución a Marruecos se sustenta en acuerdos bilaterales y consideraciones de organismos internacionales. Sin embargo, el enfoque de Vox plantea un debate en la esfera pública sobre los derechos de los menores, la política migratoria y las repercusiones sociales de estas decisiones en Ceuta y el resto de España.
