La economía azul está transformándose, impulsada por una nueva generación de startups que aplican tecnologías avanzadas para cambiar la forma en que utilizamos y protegemos nuestros recursos hídricos y océanos. Ya no se limita a actividades tradicionales como la pesca y el transporte marítimo; la innovación está abriendo caminos en áreas como la tecnología climática, la inteligencia artificial, la biotecnología y la automatización.
Recientes informes revelan que la economía azul en Europa está captando inversiones significativas en una variedad de tecnologías y modelos de negocio. Entre las rondas de financiación más destacadas se incluye una inversión de 17 millones de euros para cargo.one, que también adquirió la plataforma de transporte marítimo Cargofive, y 10 millones para Kvasir Technologies, enfocada en biocombustibles marinos. Estas inversiones reflejan un panorama de financiamiento en el que las startups abordan un conjunto diverso de desafíos relacionados con la gestión y conservación de los recursos acuáticos.
Startups Innovadoras en la Economía Azul
Desde la restauración de ecosistemas costeros hasta la automatización de operaciones marítimas, varias startups están a la vanguardia de esta revolución. A continuación, se presentan 10 iniciativas que ilustran cómo la innovación está redefiniendo este sector:
Apolownia, con sede en París, está comprometida con la restauración de ecosistemas costeros y proyectos de carbono azul. Fundada en 2024, la empresa utiliza imágenes satelitales y drones para monitorear la recuperación de ecosistemas, habiendo recaudado 1 millón de euros.
Blue Activity, localizada en Heidelberg, desarrolla soluciones de tratamiento de agua sostenible para sistemas de refrigeración industrial. Fundada en 2021, la empresa ha atraído 8.5 millones de euros en financiación, promoviendo el uso más limpio del agua industrial.
Caudal Energy, de Oxford, adopta un enfoque bioinspirado para la energía de las mareas, utilizando corrientes oceánicas para generar electricidad con un sistema inspirado en los animales marinos. Lanzada en 2024, recauda 6.43 millones de euros, destacando por su menor impacto ambiental.
Enzo, fundada en Heidelberg en 2021, se enfoca en la detección temprana de fugas de agua. Su sensor utiliza inteligencia artificial para detectar patrones inusuales, garantizando un uso más sostenible del agua, con 6.3 millones de euros en fondos captados.
Lir Labs, ubicada en Londres, desarrolla un sistema de microscopía impulsado por IA para el tratamiento de aguas residuales. Fundada en 2025, ha recaudado 245,000 euros, optimizando la monitorización de microorganismos en el agua.
Mirai Robotics se especializa en sistemas operativos para barcos autónomos, mejorando la seguridad y eficiencia de las operaciones marítimas. Fundada en 2025 en Bari, la compañía ha conseguido 3.6 millones de euros en financiación.
Nernst Electric, fundada en 2023 en Irlanda, desarrolla sistemas de generación de oxígeno para acuicultura. Esta tecnología permite a los criaderos de peces producir oxígeno in situ, reduciendo costos y dependencia de entregas, con una financiación total de 1.7 millones de euros.
NPHarvest, con sede en Espoo, ha creado un sistema para capturar nutrientes de aguas residuales para su reutilización como fertilizantes. Fundada en 2023, la empresa ha recaudado 3.4 millones de euros, contribuyendo a ecosistemas acuáticos más limpios.
Oxyle, ubicada en Zúrich, aborda la eliminación de contaminantes difíciles en el agua, habiendo recaudado 19 millones de euros desde su fundación en 2020. Su tecnología descompone productos químicos peligrosos, apoyando la conservación de recursos hídricos limpios.
Por último, Tilla, fundada en 2021 en Berlín, digitaliza la gestión de cambios de tripulación en el sector marítimo, reduciendo costos y mejorando la eficiencia operativa al integrar diversos servicios en una única plataforma, con una financiación total de 4 millones de euros.
Estas startups no solo están innovando, sino que también juegan un papel crucial en la promoción de prácticas sostenibles dentro de una economía azul en expansión, mostrando el potencial transformador de la tecnología en la protección de nuestros océanos y recursos hídricos.
