Vodafone España ha llevado a cabo una transacción significativa en el sector de las telecomunicaciones al adquirir la marca Finetwork, junto a sus dominios y otros activos clave, por un total de 15 millones de euros. Este acuerdo involucra a Pascual Pérez, fundador de Finetwork, quien ha decidido renunciar a la impugnación de la homologación judicial que permitió a Vodafone controlar la empresa.
Esta disputa entre los fundadores de Finetwork y Vodafone, que está controlada por el fondo británico Zegona, ha escalado recientemente debido a desarrollos judiciales. La acusación presentada por Pérez contra el CEO de Vodafone, José Miguel García, destaca las circunstancias en las que se realizó la toma de control de Finetwork, indicando que la venta de la marca no se llevó a cabo en un entorno equitativo.
Según el documento revelado, Vodafone había alcanzado el 99,4% del control sobre Wewi Mobile (matriz de Finetwork) antes de formalizar el acuerdo, lo que sugiere un contexto de presión en la negociación. La declaración de los querellantes sostiene que Pérez y su sociedad patrimonial, El Flautista, se vieron forzados a aceptar una operación en condiciones desventajosas tras perder el control de la compañía.
Detalles del Acuerdo y Condiciones
El acuerdo firmado el 27 de noviembre de 2025 incluyó un Acuerdo Marco y un Contrato de Cesión de Activos Intangibles. Vodafone se comprometió a realizar el pago en dos fases: un primer desembolso de 13 millones de euros, que debió hacerse en un plazo máximo de dos días una vez que se presentara el desistimiento de la impugnación por parte de Pérez, y dos millones más con vencimiento en enero de 2026.
Las cláusulas del acuerdo obligaban a Pérez a renunciar a cualquier recurso relacionado con el plan de reestructuración que permitía a Vodafone tomar el control de Finetwork. Además, la documentación establecía una cláusula de confidencialidad y la obligación de que la sociedad patrimonial votara a favor de la capitalización del dinero involucrado en la operación.
Los querellantes argumentan que estas condiciones evidencian que la venta de la marca sobrepasó una mera transferencia de activos, señalando que la situación de presión patrimonial calificada influyó de manera significativa en el acuerdo final. “La cesión de las marcas no fue el resultado de una negociación libre”, se sostiene en la querella.
Medidas Cautelares y Consecuencias Futuras
Pascual Pérez ha solicitado al juzgado medidas cautelares para evitar cualquier cambio en la situación de Finetwork mientras se lleva a cabo la investigación. Las medidas incluyen la suspensión de una cláusula sobre la licencia de uso de la marca que podría poner en riesgo el uso de este activo comercial principal.
La cláusula en cuestión estipula que la licencia de la marca se extinguirá automáticamente bajo ciertas condiciones relacionadas con el control de Wewi Mobile. Si se permite que esta cláusula se aplique antes de que se resuelva el fondo del asunto, podría suponer un daño irreparable para la empresa, según Pérez.
Por otro lado, Finetwork, bajo el actual control de sus fundadores, y Vodafone están comercializando simultáneamente sus servicios, lo que complica aún más la situación. La querella también busca prevenir que Vodafone venda o ceda la marca Finetwork mientras se resuelve el litigio.
La actual disputa no solo tiene implicaciones en el ámbito comercial, sino que también representa un desafío en la reestructuración societaria que Vodafone intenta impulsar, reflejando un entorno de tensiones legales y conflictos de intereses que marcarán los próximos meses en el sector de las telecomunicaciones.
