La planta de energía nuclear de St. Lucie se enfrenta a una situación crítica tras la detención manual del reactor de la Unidad 1, que ocurrió el 13 de agosto de 2026. Este evento fue provocado por la caída de tres barras de control en el núcleo del reactor, según un informe enviado a la Comisión Reguladora Nuclear (NRC).
La detención se llevó a cabo a las 9:47 a.m. EDT, mientras la unidad operaba a plena capacidad. A pesar de la gravedad del incidente, la NRC ha clasificado este evento como no emergente. La acción de parada fue sencilla, y todos los sistemas respondieron de manera adecuada, lo que permitió estabilizar la planta en lo que se denomina Modo 3, conocido como «Calentamiento en Frío».
En el Modo 3, el calor residual se está gestionando mediante la descarga de vapor al condensador principal, utilizando las válvulas de bypass de la turbina y el agua de alimentación principal. La Unidad 2 de la instalación no se ha visto afectada por este incidente, lo que sugiere que las operaciones en esa unidad continúan sin interrupciones.
De acuerdo con la información disponible en el sitio web de la NRC, la Unidad 1 permanece inactiva mientras se evalúa la situación y se realizan las reparaciones necesarias. Este tipo de eventos subraya la importancia de protocolos de seguridad y control en las instalaciones nucleares.
Los operadores enfatizan que la respuesta rápida y el manejo adecuado del incidente han contribuido a garantizar la seguridad del entorno y el personal de la planta. En un contexto donde la energía nuclear juega un papel clave en la matriz energética, la gestión eficiente de estas situaciones es fundamental para la confianza pública en la tecnología.
