Cierre de plantas de carne de Tyson Foods en medio de la severa sequía que agrava la escasez de ganado en EE. UU.

Cierre de plantas de carne de Tyson Foods en medio de la severa sequía que agrava la escasez de ganado en EE. UU.

Tyson Foods ha anunciado una reestructuración significativa en su negocio de carne de res, que implica el cierre o la venta de tres de sus instalaciones. Esta decisión se produce en medio de una crisis sin precedentes en la disponibilidad de ganado en Estados Unidos, la cual se considera una de las más graves en las últimas décadas.

La disminución en los niveles de ganado se ha visto intensificada por diversos factores que afectan a la industria. En primer lugar, un brote de gusanos de la carne ha impedido el comercio de ganado con México, lo que ha impactado directamente en el flujo de este recurso vital. Además, el aumento en los costos operativos y la consolidación en el sector de la carne de res han llevado a una reducción en el número de rancheros estadounidenses.

Un aspecto crítico de esta crisis es la extrema sequía que atraviesa más de la mitad del país, una situación catalogada como de “sequía severa” a “excepcional”, haciendo que las condiciones sean posiblemente las peores de los últimos años. Se estima que el 53% del inventario de ganado del país se encuentra afectado por la sequía, afectando tanto a la industria de carne de res como a la de lácteos, según datos del Centro Nacional de Mitigación de Sequías de la Universidad de Nebraska-Lincoln.

Recursos escasos para el ganado

Las condiciones climáticas adversas han complicado la situación para los rancheros, quienes enfrentan dificultades para proporcionar suficiente alimento y agua a sus animales. Algunos, como un ranchero en Colorado, han reportado una reducción en la siembra de heno debido a la falta de agua y al aumento de los precios, reduciendo su producción en un 80% este año. La escasez de pasto ha llevado a muchos a vender parte de su ganado; en un mercado de Wyoming, más de 9,000 reses se vendieron en una semana, lo que contrasta drásticamente con el promedio habitual de menos de 1,000.

El aumento de la frecuencia e intensidad de sequías y fenómenos meteorológicos extremos está profundamente ligado al cambio climático. Según registros históricos, julio de 2026 fue el mes más caluroso en EE. UU. desde que se llevan conteos, y se ha demostrado que las sequías prolongan las olas de calor, creando un ciclo de retroalimentación negativo que afecta tanto a la agricultura como a los ecosistemas.

El cambio climático como riesgo conocido

Tyson no es ajeno a estos problemas ambientales. En sus informes financieros, la compañía ha reconocido abiertamente que el cambio climático representa un riesgo significativo para sus operaciones. En un informe del año pasado, se advirtió que las alteraciones en los patrones meteorológicos y el aumento de la frecuencia y severidad de desastres naturales podrían afectar la disponibilidad y el costo de materias primas agrícolas clave.

El impacto del cambio climático en la percepción pública también podría influir negativamente en la industria de la carne, a medida que los consumidores se vuelven más conscientes de los efectos ambientales asociados. La producción de carne de res es una de las más perjudiciales en términos de emisiones de carbono, utilizando grandes cantidades de tierra y agua y generando deforestación y emisiones de metano.

A pesar de la falta de menciones directas sobre la sequía en el anuncio de Tyson sobre los cierres de plantas, se sugiere que la escasez de ganado no se solucionará de inmediato. La compañía ha indicado que las restricciones en la oferta probablemente persistirán, requiriendo acciones estratégicas para abordar la crisis en el sector.