España se alza con una emocionante victoria sobre China, en un encuentro que culminó con un tiro decisivo de Paula Ginzo a solo un segundo del final de la prórroga, dando como resultado un ajustado 72-71. Este partido se llevó a cabo en el Pabellón Príncipe Felipe de Zaragoza y marcó el último amistoso de la selección femenina de baloncesto español antes de su participación en la próxima Copa del Mundo, programada para iniciar el 4 de septiembre en Berlín.
El equipo nacional, que recuperó a dos jugadoras clave de la WNBA, Awa Fam y María Conde, se mostró sólido durante toda la fase de clasificación, finalizando invicto su camino hacia el Mundial 2026. Mariona Ortiz brilló en la cancha, siendo la jugadora más valorada, con una destacada actuación que incluyó 13 puntos, 6 rebotes y 5 asistencias.
A pesar de la derrota, China demostró su potencial al presentar a Zhang Ziyu, una pívot mediática de 19 años y 2,20 metros de altura, considerada la jugadora más alta en la historia del baloncesto. Zhang impresionó al anotar 22 puntos y capturar 12 rebotes. Sin embargo, su equipo no pudo contar con dos de sus figuras estelares, Han Xu y Li Yueru, quienes se encuentran actualmente en la WNBA.
El seleccionador español, Miguel Méndez, reflexionó tras el partido sobre la importancia de la experiencia: «Tengo la sensación de que nos viene bien este partido para rebajar las expectativas, ya que parece que siempre ganamos con gran margen. Estoy contento de que el equipo haya tenido que luchar». Además, María Conde destacó la relevancia de este partido como un buen test previo al inicio del Mundial.
Mariona Ortiz también subrayó la significación de haber jugado un partido tan competitivo antes del torneo mundial, donde hay que saber ganar de diversas maneras, no solo mediante tiros de larga distancia.
La gigante Zhang Ziyu: un fenómeno en el baloncesto
Zhang Ziyu ha capturado la atención global desde su notable actuación en 2021, cuando con solo 14 años asombró al anotar 42 puntos y recoger 25 rebotes en la final del campeonato nacional chino de su categoría. Proveniente de una familia con un legado baloncestístico, su madre mide 1,98 metros y fue internacional con la selección china, mientras que su padre también tuvo una carrera profesional en este deporte, alcanzando los 2,13 metros de altura.
Con su impresionante estatura y habilidades en la cancha, Zhang se perfila como una de las futuras estrellas del baloncesto mundial, generando expectativas entre aficionados y expertos por descubrir hasta dónde puede llegar su carrera.
