El reciente cambio en la política fiscal del Gobierno hacia el sector energético ha suscitado un considerable alivio para las grandes compañías eléctricas en España. La eliminación progresiva del Impuesto sobre el Valor de la Producción de Energía Eléctrica (IVPEE) se espera que genere ahorros significativos, especialmente para Iberdrola y Endesa, las dos mayores empresas del sector.
Este tributo, que gravaba con un 7% los ingresos de la generación eléctrica, había sido objeto de críticas persistentes por parte de las eléctricas y los grandes consumidores desde su instauración en 2013. Originalmente, se implementó para contribuir a la financiación del déficit tarifario del sistema eléctrico. Sin embargo, el sector siempre argumentó que su existencia repercutía negativamente en el precio de la electricidad y desincentivaba la inversión en nuevas capacidades de generación.
La reciente decisión del Gobierno de eliminar el IVPEE se produce en un contexto de creciente presión para revisar la fiscalidad del sector, tras haber estado defendiendo su utilidad hasta hace poco. La ministra para la Transición Ecológica, Sara Aagesen, había señalado anteriormente que anular este impuesto significaría renunciar a ingresos anuales de alrededor de 1.500 millones de euros que contribuyen a sufragar los costes regulados del sistema eléctrico, lo que podría resultar en un aumento en la factura de la luz para los consumidores.
Impacto Financiero en las Grandes Eléctricas
El impacto económico de esta eliminación es palpable. Para 2025, Iberdrola y Endesa ya habían abonado casi 800 millones de euros debido al IVPEE, cifra que se espera que disminuya significativamente con la completa supresión del impuesto en 2028. En 2025, Iberdrola pagó 376 millones de euros y Endesa 421 millones, lo que ilustra la carga financiera que ha supuesto este impuesto para estas compañías.
Además, los primeros signos de este alivio financiero ya son visibles en las cuentas del primer semestre de 2026, donde la suspensión temporal del IVPEE ha permitido a Iberdrola reducir su pago a 86 millones de euros, una disminución del 48% con respecto al año anterior. Por su parte, Endesa también experimentó una reducción similar, con un pago de 104 millones de euros, lo que representa un 52,3% menos.
Oportunidades de Inversión y Mejora Financiera
La eliminación del IVPEE significa una mejora significativa en la capacidad financiera de las compañías para llevar a cabo inversiones. Las empresas del sector energético, que ya están inmersas en planes de inversión multimillonarios para adaptarse a la creciente demanda y a la transición energética, se verán beneficiadas por el nuevo flujo de caja. Este ahorro podría destinarse a la modernización de las redes de distribución eléctrica o a mejorar la remuneración a sus accionistas.
Con la disponibilidad de cerca de 800 millones de euros anuales entre ambas empresas, se abre un abanico de oportunidades que permitirá a Iberdrola y Endesa aumentar sus beneficios, reducir su endeudamiento y mejorar sus indicadores financieros. Al disminuir un costo recurrente asociado a la generación eléctrica, se incrementa automáticamente la rentabilidad de los activos eléctricos y se mejora la generación de caja, posicionando a estas compañías para enfrentar los desafíos de un sector energético en constante evolución.
