Visa ha innovado en el ámbito de la ciberseguridad al aplicar su tecnología Anthropic’s Claude Mythos para proteger su infraestructura de pagos, que maneja miles de millones de transacciones diarias. Esta red se extiende a más de 200 países, opera en aproximadamente 160 monedas y está conectada a cerca de 5 mil millones de credenciales de pago en más de 175 millones de puntos de venta. El enfoque de Visa busca mitigar vulnerabilidades y fortalecer su defensa ante ciberataques, lo que representa una prioridad crítica en un entorno que enfrenta ataques cada vez más sofisticados.
Rajat Taneja, presidente de tecnología de Visa, destacó la importancia de su nuevo modelo de seguridad basado en una filosofía de «pesimismo y paranoia». Según Taneja, este enfoque implica diseñar sistemas bajo la premisa de que el fallo es inevitable y preparar la infraestructura para ello antes de que se materialice. Visa ha implementado una arquitectura de confianza cero y operaciones de seguridad altamente automatizadas, creando múltiples capas de defensa en su red.
Un innovador modelo de detección de vulnerabilidades
Recientemente, Visa participó en el Project Glasswing, un esfuerzo colaborativo que reunió a diversas organizaciones dedicadas al software crítico. En el primer mes de pruebas, se identificaron más de 10,000 vulnerabilidades de alta o crítica severidad, lo que subraya la necesidad de acelerar no solo la detección, sino también la verificación y el proceso de parcheo.
En este contexto, Visa desarrolló el Visa Vulnerability Agentic Harness, una herramienta de quinta generación que optimiza cómo se gestionan las vulnerabilidades. Este sistema, que ha sido liberado como código abierto, no funciona como un tradicional escáner de vulnerabilidades; en cambio, opera como un pipeline estructurado que dirige modelos de inteligencia artificial a través de tareas de seguridad definidas. Este enfoque permite un análisis más contextualizado y profundo, identificando vulnerabilidades que se encuentran ocultas en la arquitectura del software.
Transformando métricas de seguridad
Una de las innovaciones más destacadas de Visa es la introducción de una nueva métrica llamada «Mean Time to Adapt» (MTTA), que redefine la forma en que se mide la eficacia de las correcciones. Esta métrica considera no solo la velocidad de detección de vulnerabilidades, sino también la rapidez con la que un equipo puede confirmar y remediar un problema. Esto se traduce en una postura de seguridad más proactiva y menos reactiva, asegurando que los caminos de ataque queden completamente cerrados antes de que se produzcan nuevas actualizaciones de software.
Gestión de riesgos en la cadena de suministro
Además de fortalecer su propia red, Visa ha reconocido la vulnerabilidad potencial en su cadena de suministro. Con el objetivo de mitigar riesgos, la empresa ha decidido incorporar la validación continua de vulnerabilidades y la supervisión de componentes de código abierto como parte de su diligencia debida hacia proveedores. Esto es esencial para protegerse contra posibles brechas que podrían surgir de software utilizado por terceros.
Visa también se ha unido al Project Lightwell, una iniciativa de 5 mil millones de dólares liderada por IBM y Red Hat, destinada a consolidar la seguridad en componentes de código abierto ampliamente utilizados a través de validaciones impulsadas por inteligencia artificial.
Preparándose para el futuro de las transacciones automatizadas
Mientras Visa trabaja en la seguridad de sus propias operaciones, también está evaluando el futuro de las transacciones realizadas por agentes de inteligencia artificial. Taneja anticipa un escenario donde estos agentes completen transacciones en nombre de los consumidores y empresas, por lo que Visa está desarrollando un marco de confianza y un sistema de identidad que asegure una operativa segura.
Este enfoque incluye restricciones estrictas en la gestión de identidades, garantizando que cada agente tenga permisos ajustados a su rol y que las transacciones sean auditadas en tiempo real. Esta preocupación se vuelve aún más relevante dado que, según estudios recientes, una gran parte de las empresas ya enfrenta problemas de seguridad debido al uso compartido de credenciales por parte de agentes de IA.
El compromiso de Visa de adoptar prácticas de seguridad que integren profundamente la nueva tecnología es un paso fundamental hacia la creación de un sistema de pagos más seguro y resiliente. Esta evolución es necesaria en un mundo donde la rapidez de las amenazas va en aumento.
