SpaceX cancela el lanzamiento de Starship en su decimotercer intento histórico

SpaceX cancela el lanzamiento de Starship en su decimotercer intento histórico

SpaceX se enfrenta a un nuevo desafío en su misión de llevar al Starship al espacio. En una reciente prueba de lanzamiento, el gigante cohete de la compañía quedó a segundos de despegar, pero un fallo en el encendido de algunos motores llevó a la abortación del lanzamiento, dejando una estela de humo y vapor en la plataforma de lanzamiento. Esta experiencia marca un hito, ya que es la primera vez que un Starship a gran escala experimenta una cancelación de lanzamiento en el último instante.

Elon Musk, fundador y CEO de SpaceX, anunció que se reemplazarán dos motores para asegurar un vuelo exitoso antes de la próxima tentativa desde Texas, donde el Starship se prepara para un viaje por el espacio que lo llevaría a recorrer la mitad del globo. Con una altura de 124 metros y equipado con 33 motores principales, el Starship es el cohete más grande y potente del mundo.

El incidente ocurrió cuando, a tres segundos del lanzamiento previsto, cuatro motores no lograron encenderse, lo que resultó en la desconexión inmediata de los 29 motores restantes, evitando un posible desastre. Afortunadamente, el sistema automático de lanzamiento funcionó correctamente, previniendo que la situación se volviera crítica, dado que anteriormente otros vuelos del Starship habían concluido en explosiones.

Tras la abortación, el equipo de lanzamiento comenzó a drenar el combustible del cohete. Musk indicó que el lanzamiento podría reprogramarse para principios de la próxima semana, poniendo en evidencia la agilidad de respuesta del equipo y su continua dedicación al proyecto.

Preparativos para nuevos avances en satélites

En esta misión, veinte de los satélites Starlink más avanzados de SpaceX estaban a bordo, listos para ser liberados durante el vuelo planeado. Estos satélites tienen la tarea de comunicarse con otros ya en órbita, además de recopilar imágenes del escudo térmico del Starship. Aunque ni el propulsor de primera etapa ni la nave estaban destinados a recuperarse, la prueba sigue siendo crucial para los planes futuros de la compañía.

Un paso importante para la exploración lunar

La importancia del Starship se extiende más allá de sus pruebas actuales. NASA cuenta con el cohete para llevar a sus astronautas a la Luna en los próximos años. La agencia ha colaborado con SpaceX y Blue Origin, de Jeff Bezos, para desarrollar e implementar los módulos de aterrizaje lunar que devolverán a la humanidad a la superficie lunar tras más de medio siglo de ausencia.

Ambas empresas deben tener listos sus módulos de aterrizaje, Starship y Blue Moon, para el año que viene, de tal forma que la tripulación de Artemis III pueda ensayar el acoplamiento de su cápsula en órbita terrestre. La misión subsiguiente, Artemis IV, está programada para utilizar uno de estos modules para transportar a dos astronautas a la región polar sur de la Luna, un paso decisivo para la exploración espacial del futuro.